23 de noviembre de 2010

The parting of the ways

Hoy estaba volviendo de Capital, viajecito de poco más de una hora en el Costera, escuchando música y paveando con el teléfono para pasar el tiempo. En algún momento entre el chequeo de mails, el boludeo en Fb y la lectura del Página 12 del día de la fecha, sin aviso y sin motivo alguno, me cayó la ficha de golpe: ya no voy a vivir más con mi hermana. Ya no vamos a ser más roomies. Ya no más el grito desde la cocina de "Querés un té, Gato?"
Ella, estudiando y trabajando en Capital, dio el siguiente paso lógico: mudarse allá. Y no es que me enteré antes de ayer; lo sé hace más de un mes. Pero por algún motivo no había caído realmente en lo que eso significaba.
Sí, voy a tener el enorme ropero bajo mi dominio absoluto, y voy a apagar y prender la luz del cuarto cuando se me cante, y voy a dormir todo el verano con el ventilador. Pero. Pero.
No es tristeza lo que siento; más allá del chiste (medio en serio) sobre el ropero, me alegro por ella, porque es lo que quería y lo que necesitaba. Y algunos aspectos de la convivencia entre nosotras, con horarios tan distintos, ya se estaban empezando a tornar ásperos.
No es tristeza, pero sí va a ser nostalgia: de esos "tesulis" mientras charlábamos; de esas noches de cagarnos de risa con la luz apagada, cuando una de las dos tenía "uno de esos días" y estaba pelotuda y hacía tentar a la otra y no la dejaba dormir; del "cómo queda este outfit?" (ok, el 98% de las veces esa pregunta la hacía yo). Y de mil cosas más.
Y ya sé que está Movigarch número free, el MSN, Skype y el correo vía lechuza. Y está el micro y la autopista La Plata - Bs As, y mi bolsito de viajes cortos. Pero no va a ser lo mismo. Ahora nos vamos a "visitar". Ella va a venir a "mi" casa y yo voy a ir a "su" casa.
Y es por eso que celebro, ahora más que nunca, el hecho de que seamos amigas, además de hermanas. De que las cosas no terminen cuando una de las dos se va de casa.
Mucho va a cambiar. Pero lo fundamental sigue intacto. Y ahora "El Cuartel" tiene sucursal en Baires!
Cheers Anis!

(La de pelo largo es Ana, la bola con una hebillita soy yo!)

4 comentarios:

  1. Ha! Cuando vivas sola, Anis, quién te va a sacar los hisopos que se te caigan adentro del frasco de quitaesmalte con un device digno de Mc Giver? Eh? El portero?? I DON´T THINK SO

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  2. ojala yo tuviera una hermana viviendo en Bs As!!!

    :P

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  3. Jajaja sí, no quise arruinar la "nota emotiva" del post, pero terrible base de operaciones capitalina pegué :P
    Ooobviamente, está cerca de un Starbucks! :D :D
    Digo, te voy a extrañar Anis :P

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  4. No te preocupes lu yo me hago cargo aca :P supuse q te iba a caer la ficha de golpe disfruta la soledad de tu nueva habitacion q tampoco se fue a la china che, siempre queda viajar un rato y de paso visitarme ejem ejemmm

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