6 de diciembre de 2010

Reconciliación con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Kingdom

Hace unos días, escribí sobre la visita poco feliz que hice a Capital en medio de la semana [post here]; pero la city se reivindicó ayer. Paso al relato (ya sé, como que sigan los posts de este estilo, voy a tener que encabezarlos con un "Querido diario:")

Llegué a eso de las 11 y tomé el subte línea B, que estaba maravillosamente tranquilo, y que me dejó a pocas cuadras de EL lugar: el nuevo outlet de Via Uno:





Habré estado ahí adentro... fácil... una hora. Hay un montón de pares para ver (y eso que todavía tienen el depósito lleno! Qué feliz sería si me dejaran acceder a él jajaja!), uno va mirando entre los estantes, ordenados por número, saca y se prueba lo que se le antoja (yo me probé por lo menos 10 pares distintos), y los empleados te ayudan si querés, te buscan otros colores, otros talles, y todo eso sin el menor rastro de la típica cara de hastío de los empleados de outlets. Una onda increíble. Y unos precios para llevarse TODO.

Me terminé llevando un par de sandalias hermosas (proximamente en Show me your shoes :P ) y había otros dos pares de los que la vendedora no encontraba mi número (pese a que bajó varias veces al depósito para intentar encontrarlos) pero sabía que estaban, así que me pidió mail y teléfono para avisarme ni bien los encontrara. Una ídola.

Terminada la transacción shoeística, me fui a tomar el micro (perdón, el "bondi") caminando por Gurruchaga cual caballo con anteojeras... esa calle es una tentación a cada paso! Hice una escala en el Starbucks de Elcano y después caminé hasta la casa de mi hermana.
Los vasos navideños están bellos, miren:


Continúo. Llegué a lo de Anis (pensar que antes, para verla un sábado al mediodía, solo tenía que levantar la cabeza de la almohada :snif: ), me terminé el coffee mientras comíamos muffin + medialuna gigante y parloteábamos como si no nos hubiésemos visto en décadas (y nos habíamos visto el sábado anterior; y hablamos todos los días por mail y por teléfono, en fin...)

Esperamos sus muebles que llegaban esa tarde; me reí mucho mientras veía a los señores que armaban el ropero, y la imaginaba a ella tratando de armarlo sola - posibilidad que había considerado, la muy inconsciente.

Tomamos mate, he aquí el posapavas a puro glam y diseño


Y más tarde, luego de yet another merienda, siendo las 19 horas, me dispuse a partir.

El momento down del día (DOWN, literalmente) fue cuando me caí de orto bajando la escalera (y perdón por la expresión, pero no puedo decir "me caí de traste", o "me caí de cola"; no llega a reflejar la magnitud de lo acontecido. Me caí bien de orto y así bajé 3 escalones...), lo cual me dejó con un dolor importante y, descubrí al bañarme, un moretón poco estético (no, de eso no saqué foto)

Salvando ese incidente, el viaje de vuelta fue normal, sin apestosos sentados al lado en el micro, y llegué a casa cerca de las 21, habiendo pasado un día divertido y productivo. Happy ending!

3 comentarios:

  1. Jajajajajajajajaj
    JAJAJAJAJAJAJAJAJA

    Ahora que se que la caída no te dejó paralítica tenía que sacar la risa contenida... Épica! Esa es la palabra para esa caída! xD

    Btw, gracias por la visita... (visita! ahora me visitás boluda :P)

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  2. No sé pq salió anónimo (ok, puede ser porque todavía no me desperté del todo y toco cualquier cosa) pero la de arriba fui yo :P

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  3. Callate que me duelen las posaderas! Jajaja
    Usá tu cuenta de Google para no sera anónima, pancha.

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