29 de enero de 2011

Thirty

00.01 hs del 29 de enero de 2011. Acabo de cumplir 30 años. Y, la verdad, no dolió para nada.

No me siento particularmente distinta con respecto a ayer, cuando todavía tenía "veintipico".

No entré en crisis, ni creo que vaya a hacerlo (al menos hasta los 39, my scary age)

En líneas generales, estoy conforme con mi vida, al margen de cierta situación de mierda challenging por la que estoy pasando.

Ya me recibí, y ya me hice un tatuaje, dos cosas que no quería que sucedan después de los 30 :P


Según la Real Academia Española
treinta.
(Del lat. triginta).
1. adj. Tres veces diez.

Tal vez es tan simple como eso.


Feliz cumpleaños a mí.

26 de enero de 2011

I want a pet

Uno de los más grandes traumas de mi vida es, y ha sido siempre, la carencia de una mascota.

Y no es que nunca he tenido mascotas; tuve, pero me duraron poco, por obra y gracia de mi padre (que me traía perritos, y una vez incluso un gatito, pero cuando hacían quilombo y rompían todo, como es costumbre de los cachorros, se cansaba y los regalaba. Sí, cruel.) y de mi abuelo (que no sólo se comió a mi conejo en estofado, sino que lo mató adelante mío. Un tipo copado, mi abuelo. Un as con los niños.)

De pequeña sufría, pero qué podía hacer, más que berrinchear very loudly? (y vaya si lo hacía!); ya de más grandecita, adoptaba a las mascotas de mis novios. Claro, después mandaba a la mierda a los novios, pero... cómo extrañaba a esos cuadrúpedos! (A sus perros, I mean.)

Y a qué viene toda esta sesión de terapia condensada?

A que encontré un gatito. Más bien apareció, en el techo al que da la ventana de la oficina de mi jefe.

Primero lo estudié un poco. Lo miraba, me miraba, todo a través del vidrio.

Esta semana ya empecé a llevarle comida. Anoche cociné pescado, y no le puse sal con hierbas, ni limón, sólo para poder llevarle un poco hoy. El tipo (o la tipa, ni idea qué es), feliz de la vida. Mañana le voy a comprar Wiskas, proque la publicidad muestra un gato feliz comiéndolo, y yo me creo todo lo que dicen las publicidades.

Mientras que ya lo adopté como mascota part-time, para cuando estoy en la oficina, empecé a hacer lobby en casa, sondeando a mi progenitora sutilmente sobre la posibilidad de tener un animalito en la casa, más precisamente un gato. Argumenté que no son demandantes como un perro, son más limpios porque tienen su bandeja para necesidades fisiológicas, no largan pelo (no mucho, al menos) y el nono ya está muerto, así que no se lo puede comer en estofado. Mi progenitora, de más está decir, me largó la carcajada (primero) y me sacó del orto (después).

No importa, ya veré si lo traigo de contrabando, si me mudo, o si lo mantengo en la ofi (porque el turro, o turra, sólo me da bola a la hora del desayuno, después ni cinco. Así que tal vez quiere una relación así, sin mucho compromiso).

Por lo pronto, aquí se los presento; si es niño, se llama Gilmour, y si es niña, se llama Kendra. No sabemos. No importa.




25 de enero de 2011

Nuevo gadget, viejo vicio

Estaba yo mirando Zappos.com , cosa que hago sólo ocasionalmente (?), y descubrí el "blog about this item" que esta buena gente pone a disposición de viciosas como yo.

Así que agregé el gadget "Zappos Weekly", que pueden ver en el costado... derecho? (a ver... con esta mano escribo... sí, derecho!), abajo del archivo del blog, en donde, de manera semanal, les mostraré algún par que me haya gustado mucho (podría hacerlo diario, ya que me gustan demasiados zapatos de esa página, que btw es un vicio), pero aburriría. Más aún, quiero decir :P

So, Zappos Weekly se renovará todos los martes, no por nada en particular, sino porque arranqué hoy, y hoy es martes.

Y ya que estamos, y ya que aprendí a usar los gadgets (más o menos), abajo del Zappos Weekly les dejo una encuestita, en donde podrán votar por thumbs up or down para el zapato de la semana.

Arrancamos con unos bellos pumps de Charles Jourdan, oh, love!

24 de enero de 2011

La Sádica

Hola, mi nombre es Lucía, y soy masoquista.

Sí, así nomás.

De otra manera no se explica esta relación enfermiza en la que me embarqué hace ya más de un año, en donde todo es dolor y sufrimiento, al que yo me presto voluntariamente.
Debería escapar de ella, pero sé que no puedo. Me lastima, y a esta altura estoy casi segura de que lo disfruta...

Estoy hablando de mi ortodoncista, más conocida como "La Sádica".

Sí, ya sé, nadie me obligó a empezar el tratamiento de ortodoncia, mucho menos ortodoncia lingual.
En honor a la verdad, debo decir que La Sádica me advirtió que era un tratamiento más largo, caro, incómodo y doloroso que la ortodoncia tradicional (o vestibular, para los entendidos en el tema).
Por supuesto que a mí, como buena cabeza dura que soy, no me importó, me empeciné en que "por afuera no, no voy a poder soportarlo, me traumaré irreversiblemente", y fui nomás por la lingual.

Pero mi constante costumbre de tomar malas decisiones quedará para otro post. Maybe.

Les cuento sobre La Sádica.

Ella AMA su trabajo. No entiendo cómo alguien puede apasionarse por la odontología, mucho menos por la ortodoncia (los estoy escuchando pensar "Vos callate, que sos Contadora y te gusta"...)

No sólo que lo ama, sino que es una tipa muy... entusiasta, para utilizar sus propias palabras. Ella misma me dice "lo que pasa es que yo me entusiasmo y le doy, viste!" mientras que de mi boca chorrea sangre suficiente como para filmar una película de terror clase B.

Mientras trabaja, sonríe y acota cosas como "Ahh bien, bien la oclusión!" o "Este canino está quedando re fashion!" (no, no es ficción para este blog, les juro por mis premolares que dice eso).

Cada tanto me pregunta "Estás bien Lucía?". Yo, que nunca estoy bien cuando estoy sentada en su sillón, trato de negar con la cabeza, acompañando el movimiento con mi cara de terror, pero se ve que es sólo una pregunta de cortesía, porque sigue escarbando, explorando y serruchando dentro de mi cavidad bucal a su gusto e piacere.

Otras veces tomo la iniciativa y exclamo "Mmmhhmmmfhfmmmm!!" que significa algo así como "Reverenda yegua, me estás matando, pará un poco!!". Ella sólo responde "Un poquito más y ya estamos, eh". O "Ay, no es para tanto, te duele mucho?".

Un par de veces me incorporé en el sillón, y me negué a volver a la posición de trabajo hasta que no me diera anestesia. Ella se reía mientras buscaba la jeringa y me decía "Ay Lucía, sos terrible, cómo me hacés reír! No quería darte anestesia por esta pavada!".

"Uy, disculpame!" es una de sus frases más usuales, que ha seguido a cosas tan variadas como:

- una escapadita del torno hacia mi encía.
- una escapadita del explorador hacia mi encía.
- una escapadita de la pinza con la que estaba tironeando un bracket hacia mi labio inferior, con el consiguiente rompimiento de dicho labio contra los dientes.
- una escapadita del ácido que se usa para "grabar" el esmalte hacia mi lengua (una vez) y hacia mi encía (otras dos o tres veces).


Los que tengan o hayan tenido ortodoncia fija, por cualquier método, saben de qué se trata esto; horas con la boca abierta, con el consiguiente violento dolor de cabeza posterior (en mi caso, agravado por un problemita que tengo en la articulación de la mandíbula), el eyector (el coso ese que aspira la baba) constantemente en la boca, la sequedad de la lengua, arcadas, dolor (sea lo que sea que te estén haciendo, duele), incomodidad general, y reiteración hasta el infinito, mentalmente, de la pregunta "Pero quién carajo me mandó a mí a meterme en esto, la p$&"%&$&#!"#&#&".

Con cada visita, normalmente semanal (o cada dos semanas, si estoy de suerte), el ibupirac 600 se transforma en mi mejor amigo, y la comida sólida es tan solo un lindo recuerdo del pasado. Le gruño a la gente, un poco porque estoy de mal humor, y otro poco porque no puedo modular ninguna palabra.

Debo decir que lo peor ya pasó (creo, y escribo esto cruzando los dedos).

Los primeros meses fueron trágicos, y no estoy exagerando; con todos los preparativos, arco de acá y de allá, colocación de los brackets superiores, lengua lastimada todo el tiempo, pérdida de la capacidad de pronunciar la "rr" y la "s" (con la consecuente pérdida de un poco de dignidad y bastante autoestima). Una vez que más o menos me había acostumbrado, colocación de los brackets de abajo (ahí aprendí lo que era sufrir en un sillón de dentista, y eso que ya había pasado por 4 extracciones de muelas, dos de ellas con cirugía incluida...)

Y todavía me queda un año. Mínimo.

Mi próxima cita es el 4 de febrero. Sepan disculpar si ese día me lo paso a las puteadas. Ya saben de qué se trata.

23 de enero de 2011

De cómo escribe la gente, y de lo intolerante que soy

Soy yo, que tengo una intolerancia que aflora a la menor provocación, o ustedes también están hartos de la gente que escribe como el reverendo orto muy mal?

Veamos:

1. Gente que escribe como si tuviera un importante sugar rush.

Ejemplo:
Holaaaaaaaaaaaa!!!!!! Muchas graciaaaaas por tu mail!!!!!! Me encantó leerteeeeeee!!!!!! Pasá por casa cuando quieras!!!!!!! Besoooooooooos!!!!!!!!!!!

Pero qué carajo les pasa? Están bajo la influencia de varias pastillas de éxtasis? Se les trabó el teclado? Necesitan Valium?
Si tienen más de, digamos, 14 años, esta manera de escribir es inaceptable.
(Cuando esta forma de escribir viene acompañada del uso de MAYÚSCULAS para toda la frase, directamente no la leo. Es demasiado molesto para la vista.)

2. Gente que textea con el celular como si quisiera lograr que toda la Enciclopedia Británica entre en un solo sms.

Ejemplo:
Hola lok! Cdo nos vmos? Mñn paso x tu ksa, slds, bso!

En fin, si mañana pasás por mi casa y no me encontrás, es porque me fui a la mierda y no te esperé, dado que nunca pude descifrar ese mensaje en código que me mandaste.
Una variante aún peor de esto es la gente que escribe así en mails, chat y redes sociales. No tienen ni la mala excusa de querer ahorrarse un mensaje.

3. Abuso de la k (y esto nada tiene que ver con estar a favor o en contra del actual gobierno)

Ejemplo:
Ke hacés loka! Pasate por kasa cuando kieras! TKM!

No. O sea, NO. No les cuesta nada usar la c o la q (si usan la q, asegúrense de ponerle la u a continuación. "Qiero" queda muy feo también)

4. Faltas de ortografía.

Ejemplo:
No fui a tu casa porque mi mama tubo que irse y no me pudo llebar. Lastima, ubieramos podido aprobechar el dia, estubo presioso!

Cualquiera puede tener una o dos palabras con las que tiene problemas, qué sé yo... pero en una oración de 10 palabras, escribir mal 7, con 2 y hasta 3 faltas de ortografía en cada una, es como too much.
(Acá quiero hacer un mea culpa, pero sin arrepentimiento. Yo no uso los signos de exclamación y de pregunta de apertura. No me gustan. Me lo corrigieron en el colegio toda la vida, y nunca lograron que los escriba. Y no es que no sepa que hay que ponerlos, simplemente no me gusta como quedan. No pienso ponerlos ever.)

5. Combinación de todas las anteriores.

Ejemplo:
Holaaaaaaaaa!!! K hases negriii????? Pasateeeee por ksa hoy!!!! Haber si nos vmos de una ves!!!!!!!!!!!!! T kierooooooooooooo!!

Nada. Headshot.

6. Mención especial: el abuso de diminutivos.

No puedo evitarlo, me pone nerviosa que la gente abuse de los diminutivos.
En algunos ámbitos es comprensible, no sé, una maestra jardinera (aunque tampoco estoy a favor de que a los niños se les hable como si fueran idiotas; por qué hay que miniaturizarles todo?); pero, por ejemplo, yo trabajo en un estudio contable y he escuchado cosas como "recibitos", "plancito", "facturita" y hasta "paguito". Sí, como un pago chiquito, que era por unos cuantos miles de pesos. No creo que me sorprenda si uno de estos días escucho que vamos a preparar la "declaracioncita jurada de IVA".
Vamos, dejen de joder con el Ned Flanders style. No queda cute. Ni un poco.

22 de enero de 2011

Smells like...

Soy una persona muy sensible a los olores. Absténganse, por favor, de hacer chistes sobre mi nariz. Gracias, sigamos.

Decía, soy muy sensible a los olores, incluso a veces sospecho que tengo "alucinaciones olfativas", porque huelo cosas que nadie más huele en ese momento.

Hace mucho tiempo leí una nota titulada "El olfato despierta los recuerdos", o algo así. Estaba en una revista de "divulgación científica", como se llamaban en ese entonces, que me gustaba leer cuando era chica. Sí, un poco nerd la nena. No recuerdo bien qué decía la nota, pero sé que explicaba cosas relacionadas con la conexión entre el olfato y ciertas áreas del cerebro.

El caso es que, mientras que en ese entonces no retuve la explicación médica del asunto, cada vez que un aroma me recordaba a algo o a alguien, se me venía a la mente esa nota.

Es increíble cómo un cierto olor puede evocar un recuerdo mucho más vívido que cualquier otra cosa; y no es sólo el recuerdo de un cierto hecho o momento lo que vuelve. No sé cómo será para otras personas, pero a mí ciertos olores me hacen recordar también sensaciones, y es algo que no me pasa con ninguna otra cosa, como puede ser mirar una foto. Es casi como volver al pasado.

Casi como estar ahí otra vez.




Quién carajo me mandó a abrir esa estúpida botellita de perfume para telas...

13 de enero de 2011

Más "inspiración"

Tal vez recuerden este post en el que hablaba de como Via Uno "se inspiraba" en otras marcas para realizar sus colecciónes año a año, y daba algunos ejemplos fotográficos.

No sé si lo comenté, pero esa marca no es la única que tomó prestadas un par (de docenas) de ideas de otros diseñadores. Por citar sólo unos ejemplos, Paruolo le copió sin vergüenza las suelas rojas a Louboutin, Saverio di Ricci se ha inspirado en modelos foráneos varios, y también Vercal.

Precisamente de Vercal ayer me compré un modelito con el que hace rato estaba antojada (aprovechando la liquidación, it was an amazing deal!), que paso a lucirles:

Vercal

Yo sabía que en algún otro lado las había visto, así que cuando llegué a casa, hice un poco de research y las encontré:

Boutique 9

Los tacos son un poco distintos, pero por lo demás, es prácticamente el mismo modelo.

Btw, las quiero en ese color y con taquitos símil madera, también /snif.

12 de enero de 2011

Algo más que zapatos...

Entre otras muchas páginas de zapatos, hasta ayer "Me gustaba" Paruolo en Facebook  (No se si es "me gustaba", "lo seguía", "era fan" o qué, tanto cambio y tanta red social en la que ando metida me marean un poco a veces).

Le doy "Like" a este tipo de páginas porque así me entero de nuevos lanzamientos, promociones, novedades en general y, la verdad sea dicha, despunto el vicio de mirar fotos de zapatos.

Ayer, la gente de Paruolo publicó en su muro de Facebook esta imagen . Ya de un primer golpe de vista me dio mucha impresión la modelo; o se excedieron con violencia en Photoshop, o esta chica necesita comer un poco más (o sea, ese bracito :S WTF?). Así que les dejé un comentario, diciendo "Gente, la verdad que esa chica da un poco de impresión."

Al rato me empezaron a caer notificaciones de gente a la que "le gustaba" mi comentario, y/o comentaba también, estando de acuerdo conmigo; en total, habrá habido unos 10 comentarios, más o menos. Por lo menos hasta que me desconecté de Facebook, a eso de las 16 hs.

Cuando me volví a conectar, a la noche, me dí cuenta de que habían borrado todos los comentarios de la foto que estaban de acuerdo con el mío, o seguían la misma línea. Les dediqué un status no muy agresivo, clickeé "Ya no me gusta" y a otra cosa, pero me quedé pensando... era necesario el borrado de comentarios? No hubiera sido mejor borrar la foto, ya que evidentemente había resultado chocante? O, incluso mejor, dejarla y bancársela?

Obviamente, lo óptimo sería que el "modelo" de belleza que ellos eligen no pesara 32 kg, pero bueno... se me podrá decir que quieren hacer foco en los zapatos; pero los zapatos lucen igual, o incluso mejor, en una mina que no sea la versión femenina de Jack Skeleton...

Más allá de los zapatos, que es lo que esta empresa fabrica y vende, y que realmente me gustan, me pareció de cuarta la actitud. Por lo que a mí respecta, perdieron una compradora.

11 de enero de 2011

Starbucks

Vamos a aclarar una cosita once and for all; una cosita relacionada con Starbucks.

Me encanta ir a Starbucks, y les voy a explicar por qué, para que dejen de joder con eso de que es por moda, marca, etc.

Primero, el café de Starbucks me resulta rico, incluso sin la cantidad obscena de extras que se le pueden agregar (últimamente he pedido lattes y capuccinos, que sólo tienen leche y espuma de leche, respectivamente). No es ni flojo, ni extremadamente fuerte, tiene rico olor y sabor.
Me gusta, punto.
No es un feo café. Feo es el del Mc Café, eso sí que es jugo de paraguas. Feo es el Segafredo de Thionis, que te abre una úlcera mientras te lo tomás, y además tiene gusto a quemado. Feo es el café que hace mi vieja (1% café, 99% agua). El de Starbucks tal vez no sea el mejor café colombiano que existe, pero es rico.
También son ricas las cosas que hay para acompañarlo (si bien aún no las probé todas, les recomiendo fuertemente el muffin de chocochips y el budín marmolado).

Segundo, en Starbucks me puedo tomar medio litro de café de un saque, mientras que en un bar común, para hacer lo mismo, tengo que pedirle a la moza 5 jarritos, por lo menos. Lo cual me lleva al tema precio, que tanto les gusta citar cuando lo critican: relativamente, es más barato que cualquier bar. Un latte Venti (venti es el tamaño más grande, medio litro) sale $16, mientras que un cortado en jarrito sale $8 (y en un bar no muy top que digamos). Saquen las cuentas.

Tercero, es un lindo lugar para estar; huele riquísimo, las mesas y sillones son cómodas, se escucha buena música (no hay radios que pasen a Miranda! ni televisores clavados en TN) y la atención es muy buena; all in all, un lugar placentero para charlar, tomarse un café, pavear con la compu y, aunque nunca lo usé para eso, estoy segura de que podría trabajar allí perfectamente.

Conclusión: me gusta ir a Starbucks por motivos varios que nada tienen que ver con la moda o la marca, y sí con la satisfacción que me proporciona como cliente (digo, a riesgo de sonar muy a libro de marketing, pero es así). Si el día de mañana la moda de Starbucks pasa, tengan por seguro que seguiré yendo.

Y si alguien "odia Starbucks", como he escuchado por ahí, no tienen más que hacer que NO IR. Pero por favor, déjense de romper las pelotas. O dejen de rompérmelas a mí, al menos. Desde ya, muchas gracias.

Foto tomada por mí en la tienda Starbucks del Alto Palermo,
cuando recién la abrieron, en mi primer visita ever

10 de enero de 2011

Rockeros

Cuando yo era una niña dulce e inocente... no, vamos de nuevo; cuando yo era una preadolescente con las hormonas muy alteradas (sí, ahí es más realista), enamorábame de cuanto rockero pelilargo diera vueltas por allí. Bah, de cuanto pelilargo diera vueltas por allí (el pelo largo, en ese entonces, era el súmum de lo hot, en mi opinión). Tenía las paredes del cuarto forradas con posters de dichos sujetos, en su mayoría de mi amadísimo Axl Rose.
Esta imagen (pero recuerdo que el fondo era verde, no rayado) ocupaba el puesto de honor en la cabecera de mi cama.

Ahora bien, todos sabemos lo que le sucedió al otrora hermoso Axl:


Pero, me temo, no fue el único al que el tiempo (y su lifestyle) le jugó una mala pasada...

Un pelilargo al que no tuve el gusto de conocer en sus años mozos (?) fue Sebastian Bach, de Skid Row; hace poco vi una foto de los noventas y dije (insert tono Joey de Friends here) "Holaaa Sebastian!!!". Acto seguido, me pregunté qué sería de su vida ahora, y fui a la fuente de toda sabiduría (Google) para averiguarlo. Oh (desagradable) sorpresa, el tiempo no fue benévolo con él. De hecho, el tiempo fue un reverendo hijo de puta con él!

Oh my god...

Podemos ponerle una nota interactiva a este post: cuéntenme a que crush de su infancia-adolescencia la vida le hizo una poquería semejante como a estos dos muchachos.

Yo, mientras tanto, me voy a escuchar "Patience" una vez más antes de dormir.

8 de enero de 2011

Happy new year!

Estaba leyendo mis blogs favoritos (porque, últimamente, tengo más ganas de leer que de escribir), y vi mucho balance de fin de año, muchas New year´s resolution, y muchos saludos y buenos deseos por las festividades, bla bla. Y me preguntaba, ya que soy newbie en esto del blogging, será de mala educación no saludar a los lectores de mi blog?

Les explico: normalmente soy una entusiasta de las Fiestas (no, no dije "de la fiesta", me refiero a las festividades de fin de año); para navidad suelo ponerme mi gorro de Papa Noel imported from USA (but made in China), hago la ya clásica foto de "The Grinch who stole Christmas", estoy de obsceno buen humor, compro cosas hasta reactivar la economía, brindo por todo, etc. Pero este fin de año, por motivos que no vienen al caso, el espíritu festivo y consumidor que suele inundarme cada diciembre, estuvo ausente. Por primera vez en mi vida de casi 30 años entendí a la gente que se pone triste cuando llega esta época, o que no tiene ganas de festejar.

Además, y también por primera vez, no pasé el Año Nuevo con mi familia, sino con mis amigas, y en la costa. Así que tampoco anduve repartiendo saludos y deseos de "paz y prosperidad" a diestra y siniestra, ya que estaba en este lugar, intentando despejar la mente y relajarme.

En fin, habiéndome justificado, creo yo, de manera suficiente, procedo a saludarlos y desearles, con un poco de retraso, feliz 2011; está casi nuevo, le gastamos una semana nomás.

Hasta la próxima.

01/01/2011 Lu@playa. Lugar en el que, no matter what, soy feliz.