22 de enero de 2011

Smells like...

Soy una persona muy sensible a los olores. Absténganse, por favor, de hacer chistes sobre mi nariz. Gracias, sigamos.

Decía, soy muy sensible a los olores, incluso a veces sospecho que tengo "alucinaciones olfativas", porque huelo cosas que nadie más huele en ese momento.

Hace mucho tiempo leí una nota titulada "El olfato despierta los recuerdos", o algo así. Estaba en una revista de "divulgación científica", como se llamaban en ese entonces, que me gustaba leer cuando era chica. Sí, un poco nerd la nena. No recuerdo bien qué decía la nota, pero sé que explicaba cosas relacionadas con la conexión entre el olfato y ciertas áreas del cerebro.

El caso es que, mientras que en ese entonces no retuve la explicación médica del asunto, cada vez que un aroma me recordaba a algo o a alguien, se me venía a la mente esa nota.

Es increíble cómo un cierto olor puede evocar un recuerdo mucho más vívido que cualquier otra cosa; y no es sólo el recuerdo de un cierto hecho o momento lo que vuelve. No sé cómo será para otras personas, pero a mí ciertos olores me hacen recordar también sensaciones, y es algo que no me pasa con ninguna otra cosa, como puede ser mirar una foto. Es casi como volver al pasado.

Casi como estar ahí otra vez.




Quién carajo me mandó a abrir esa estúpida botellita de perfume para telas...

1 comentario:

  1. a mí me pasa exactamente lo mismo. Vivo sintiendo olores que el resto no. O entro a mi casa y desde el living puedo adivinar qué cocinó mi vieja. Plato completo. Nada de "olor a cebolla". No. Zapallitos rellenos. Guiso de arroz. Así.
    Y tambien me pasa de tener backflashes solo con cruzarme olores. O andar por la calle, cruzarme con alguien y notar que el perfume que tiene puesto es el mismo que usa x persona.

    Una tortura, bah. Otra cosa que, como la audicion, no se puede evitar.

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