23 de marzo de 2011

Hace 15 de "los 15"

23 de marzo. La fecha como que me sonaba a algo, y me acabo de acordar: un 23 de marzo festejé mi cumpleaños de 15.

Por qué, dirán ustedes, si cumplo años el 29 de enero? Pues bien, todo el mundo suele estar de vacaciones en enero, así que no iba a tener una fiesta muy concurrida, con los posteriores traumas que se les producen a los adolescentes por nimiedades del estilo. Así que el festejo fue en marzo. Hace, precisamente, 15 años.

En caso de que este blog tenga lectores menores de, digamos, 20 años, déjenme contarles un poco cómo venía la mano en las fiestas de 15 antediluvianas, como la mía:
Los vestidos, por lo general, eran largos, blancos y abultados. Si hay algo que esos vestidos no eran, es "sexy".
Los "exteriores" eran, básicamente, fotos en el Palacio Municipal la noche de la fiesta, y como mucho alguna que otra foto de día en el Bosque o la República de los Niños. No había fotos en estudio. No había gigantografías de la cumpleañera en la entrada del salón. Los souvenirs no solían ser nada con la cara de la quinceañera on it. No éramos modelitos in the making.

La fiesta se estructuraba, en líneas generales, de la siguiente manera:
Llegada de los invitados al salón, un rato de espera, entrada de la quinceañera del brazo de su padre al son de una canción especial, comer porquerías de la mesa de quesos y otros alimentos susceptibles de ser pinchados con una espadita de copetín, sentarse, seguir comiendo.
A las 12, momento vergonzoso de soplar las velas y el brindis, seguido del momento más vergonzoso aún de bailar el vals.
Enganche del vals con un tema hot del momento, y comienzo de la primera tanda para bailar.
Después, vuelta a las mesas, comer, otra tanda de baile, postres y dulces, tirar de las cintitas a ver quién se sacaba el anillo, carnaval carioca, y eso era todo.
Algunas fiestas tenían desayuno, pero café con medialunas a las 5 de la mañana no es una idea muy brillante, sobre todo después de haber engullido una cantidad considerable de comida durante toda la noche.

Les cuento un poco cómo fue la mía, siguiendo esa estructura, pero primero déjenme describirles el look:

El vestido era espantoso, por supuesto; largo, blanco y abultado, con un armazón de alambre, que sostenía la pollera "campana" (6 metros de raso), un moño en donde la espalda pierde su nombre, y completaba el outfit con unos zapatos bastante feos, blancos, y unos guantes laaargos, larguísimos, que quedaban como una reverenda patada en el ojete, pero a mí me parecieron una buena idea at the time. (Victoria: recordá que "esas fotos" las viste en confidencialidad absoluta!!)
El peinado era otro espanto, parecía una dama antigua, con el pelo todo recogido y bucles por detrás (me hice la permanente para la ocasión), que remataba con un tocado con florcitas blancas artificiales (es aquí donde pueden tomarse un momento para hacer arcadas).

Ahora, el evento:

Las fotos comenzaron en el living de casa. Estupideces del tipo "mirando al espejo" (con cara de inocentona, no de trola en el baño de un boliche); sentada en el sillón con el vestido extendido y las manitas cruzadas sobre la falda; con mamá y papá; con hermana y hermanito. Nunca estuve muy cómoda con el hecho de que me tomen fotos, así que el fotógrafo, con su mejor voz de animador de circo, repetía todo el tiempo "A ver una herrrrrmoosa sonrisaaaa!"
De ahí hacia la Municipalidad, a hacer los "exteriores", a posar como una pelotuda con una rosa en la mano, y a escuchar unos cuantos "A ver una herrrrrmoosa sonrisaaaa!" más.
La rosa se rompió cuando me subí al auto para ir a la fiesta, al mismo tiempo que el alambre del vestido se deformaba un poco, demostrando que de delicada quinceañera nunca tuve mucho.
Pero en fin, papá me consiguió 3 rosas más (tendría miedo de que, si me llevaba una sola, la hiciera mierda subiendo la escalera del salón?), una tía bajó a acomodarme el alambre, y ya estaba lista para mi entrada triunfal, al son de "Can't get you off my mind", de Lenny Kravitz, y sin hacer esperar a nadie, porque soy una persona muy puntual desde mi más tierna edad.
Comimos (comieron, en realidad, yo estaba nerviosa, y no quería sacarme los guantes tal vez, así que no comí nada), soplé las velitas, brindé y oh my shit, a bailar el vals. De buen grado hubiera puesto una extra para pasar ese papelón por mí. Yo no sé bailar NADA, y eso incluye, especialmente, bailes del año 1600 y pico.
Terminó el vals, y el tema hot del momento que eligió mi DJ para abrir la tanda de baile fue N-Trance feat Ricardo Da Force - Stayin' Alive (Remix) (Si tienen la suerte de no recordarlo, pueden escucharlo , si se animan, aquí http://www.youtube.com/watch?v=yjBi1yGcrK8 )
Otros hitazos que sonaron en la noche fueron "Arena y sol" de Marta Sánchez, "María" de Ricky Martin, "El tractor amarillo" de vaya uno a saber qué delincuente, y no quiero seguir recordando (Ana, si en este momento te estás riendo, quiero que recuerdes que en TU fiesta bailamos la canción de "La cabra"...).
Bailamos, comimos, bailamos, comimos.
El momento de las cintitas fue un caos porque... no había cintitas. Me las habían reemplazado con unas florcitas que estaban pegadas en la torta, lo cual dificultaba la cosa , porque cuántas minas entran alrededor de una torta??? En fin, quilombo y dedos en la torta mediante, se cumplió el ritual, y pudimos ir a hacer el trencito al son de "pepepepepepe pepepepepepe" y canciones afines.
A medida que la gente se iba yendo, los despedía entregándoles el souvenir, que era un perrito de peluche (y había uno para mí, tamaño gigante, que por ahí anda aún, juntando tierra en algún lugar que no está al alcance de mi vista en este momento). Alguien dijo "cursi"? 

Y eso fue todo.

Ok, ahora, risas y cinismo (bien merecidos) aparte, en su momento me gustó mi vestido (minus el moño, que fue medio obligado por una tía pushy), y me divertí mucho en la fiesta. Y mis viejos se rompieron el alma para hacérmela, y ahora que lo pienso, creo que nunca les dije gracias por eso...
Oh bueno, mañana les compro algo bonito y ya :P

The end.



Qué, están esperando una foto? De mis quince?
Oh ok, después de todo, dicen que reírse es bueno para la salud...
Just... don't hold it against me!

10 comentarios:

  1. Faaaa, que vestidazo!!! El mio mejor no recordarlo, era VIOLETA! No se en que pensaba, en esa época me hacía la exéntrica y 15 años después me siento la más gila :P pero estuvo divertido!
    En mi fiesta, entre otras cosas, bailamos Vogue de Madonna (Dios, que papeloneras que eramos con mis amigas)

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  2. Jajajajajjajaja siempre me parecio bizarro el festejo de 15 pero narrado asi es too much xD.
    Yo no quise festejar, me negue desde niña a esos convencionalismos (cumple de 15, casamiento, confirmacion... Esto ultimo me valio enemistas y consecuente ida de colegio de monjas)
    Estabas linda! Salvo el peinado jajjaajaa

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  3. La cabraaaaaaaaa!!! Jajajajajajaj
    Había borrado completamente eso de mi mente!!! Pero una cosa no anula la otra... me estaba riendo con el Tractor amarillo y lo seguiré haciendo for ever...
    Y sobre los outfits (de todos!)... NO COMMENTS! xD

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  4. El tema de los outfits de los invitados lo dejé afuera adrede, porque tengo miedo a las represalias... jajaja

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  5. jajajjajajajajaja! neeena! esa cara!

    te digo, ahora te queda mas lindo el vestidito (ji ji ji)

    Recuerdo ese tema infame:"everybody in the house let me hear ya say hoooou (hoooou)" (o ese era do you think I'm sexy remixado por otro hijodeputa?)

    El Maria de Ricky Martin lo recuerdo de haberlo bailado en los cumples de 15 a los que asistí (tortuosos).

    HO-RROR
    los noventa le hicieron muy mal a todos.

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  6. Ja,ja! Qué épocas! Yo no tuve 15, ni pude ir a ninguno de los de mis amigas. Realmente pienso que no me perdí de mucho...

    A pesar de que no te conozco, Lucía, permitime decirte que estabas linda, el vestido era hermoso y el peinado no me parece ridiculo, al contrario.

    Lindos cambios en el blog. Es bueno renovarse. Y estás re linda en la foto de perfil. (Vestido blanco? Andamos con ganas de casorio?... jaja! Es broma!)

    Vic, a mi tampoco me gustaron los 90.

    En el año 92 empecé a escribir mi propia historia cuando empecé a salir con el que hoy es mi marido y padre de mis hijos, así que pensandolo bien, no estuvo todo mal... pero no me gusta andar recordando esa época con frecuencia.

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  7. Gracias Chachi, yo miro las fotos ahora y no me gusta ni un poco, pero en su momento me gustó, y lo disfruté, que es lo que importa.
    Te digo que sí, se tornaba medio aburrido después del décimo cumpleaños al que ibas, porque eran todos más o menos iguales!
    La nueva foto de perfil acá está entera http://yfrog.com/h77jx9j es de año nuevo, y hacíamos chistes con mis amigas de que yo parecía una quinceañera de 30 años jajaja

    Besos!

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  8. Lu: Eso es lo importante, que lo hayas disfrutado es lo más...

    Besos.

    (Podrías festejar los 15 al cuadrado,vos que te llevás bien con números, jaja!)

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  9. Ah! Me encantó tu vestido de la foto de perfil. Eh... se nota que habías estado al sol, no? Parece que tuvieras la carita quemada...

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  10. Gracias Chachi, sí, la foto es del fin de semana de fin de año, que pasé con mis amigas en la costa, nos tocaron un par de días increíbles! :)

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