30 de mayo de 2011

Día Nacional de la Donación de Órganos

Voy a dejar de lado por un rato mis quejas sobre asuntos varios y mi temita con los shoes, y me voy a poner seria (hey, alguna vez tenía que suceder!).

Hoy, según me acabo de enterar, es el día nacional de la donación de órganos. Y qué hay que hacer, ir a donar ya mismo un pedazo de hígado? No, por supuesto. Se trata, creo yo, de un tema de concientización. De aprovechar este día para recordar que muchas vidas pueden salvarse con una simple decisión: la de ser donantes de órganos. Así que acá les va una buena dosis de concientización, al estilo Lulaina.

La donación de órganos es un tema muy controvertido, y hay mucha idea boluda dando vuelta por ahí, como que uno se cae con la bici en la calle, se raspa un poco la rodilla y ya viene corriendo la gente del INCUCAI a arrancarnos los riñones. No es así. No le sacan las tripas a nadie que no esté muerto, porque lo que se busca es, precisamente, evitar que la gente se muera. 

Otra cosa que he escuchado es que alguna gente se niega a ser donante por "sus creencias". No entiendo a qué se refieren. Si ustedes creen, por ejemplo, que cuando se mueran se van a ir al cielo, tengo entendido que, en teoría, lo que se va al cielo es el alma. Así que no necesitan ninguno de sus órganos. No conozco mucho de otras religiones que no sean la católica, pero apostaría guita a que todas las que hablan de la vida eterna, el más allá, el más acá y afines, siempre se refieren a una cuestión espiritual. Para lo cual, repito, no se necesita ningún pedazo del ser físico que alguna vez fue.

Yo soy donante desde que cumplí los 18 (sí, allá lejos y hace tiempo...); en ese entonces, uno todavía tenía que manifestar expresamente su voluntad de ser donante; recuerdo que lo hice en las primeras elecciones de la Facultad en las que me tocó votar.

Lo veo de esta forma: cuando me muera, mis restos tienen básicamente dos opciones: ser sólamente comida de gusanos (o cenizas; o una momia, no me decido); o, tal vez, el destino mucho más digno de tener la posibilidad de salvarle la vida a alguien. Ya saben qué elegí.

Cuando uno decide ser donante, son fundamentales dos cosas: la primera, manifestarlo en algún organismo que lo deje asentado en nuestro DNI, o nos dé una tarjetita para la billetera o algo, a efectos de que si, por ejemplo, nos pasa un Scania por encima en la calle (y alguno de nuestros órganos se puede salvar de semejante desastre), se nos pueda identificar como donantes. No hay mucho tiempo para comprobaciones burocráticas porque, una vez que nos morimos, se pudre todo. Literalmente.

La segunda es comunicarle nuestra decisión a familiares y amigos (aunque nuestra madre ponga cara de horror y nos mande a callar, diciendo que ella va a morirse primero, y que no va a tener que decidir sobre el destino de nuestros órganos), para que sepan que es nuestra voluntad y, llegado el caso, la respeten, no se opongan ni demoren las cosas, por el motivo antes mencionado. Yo no espero morirme mañana, pero soy una mina organizada en todo sentido, y este no es la excepción.

Si quieren, pueden consultar la legislación referida al tema acá.

Hay mucha gente en lista de espera para un transplante, a la vez que hay mucha gente que se muere inevitablemente. Si nos organizamos, y sobre todo, SI NOS CONCIENTIZAMOS, muchas vidas pueden salvarse.


29 de mayo de 2011

La moda me tiene harta

Sip, eso mismo. La moda me tiene harta. Y en este post, bien incóMODA style les voy a explicar por qué.

Todos los años, dos veces por año, la moda cambia, en base a los caprichos de vaya uno a saber quién (nunca supe quiénes deciden que esta temporada es un MUST vestirse de verde y accesorizar con plumas).

Por mi parte, nunca fui una fashion victim; no todo lo que se usa temporada tras temporada me gusta, o me queda bien. Soy, más vale, bien clásica para vestirme; voy adoptando items que se usan en cada temporada, pero siempre dentro de lo que me gusta y me resulta cómodo.

El problema es que, en muchos negocios, sobre todo de mi limitada ciudad, los artículos de temporada son la ÚNICA opción. Se usa el rosa chicle? Todos los percheros están inundados de ese color. Ah, pero... a mi el rosa chicle me queda como el orto, viste, no tendrás la misma remerita, pero en negro? "Nooo negro no... pero se re usa este color eh!".
Se usan las puntas redondas en los zapatos, y el taco grueso? Mmm... a mí me gusta la cosa más pointy, y el taco stiletto, alto... ah, no, no se usan, claro, no hay... ah, pero me vas a mostrar otros? Sí, te espero... sí, me siento por acá... a ver qué me trajiste... y exactamente, qué parte de "pointy y taco stiletto" no entendiste, que pretendés que me pruebe ese adefesio acordonado, con una plataforma digna de Lady Gaga, de punta redonda y brillantes colores?

Aclaremos una cosa: si hay mujeres que quieren vestirse exclusivamente del color hot de la temporada, ponerse plumas en la cabeza y usar zapatos al mejor estilo Fred Astaire, o borcegos tipo G. I. Joe porque se usa (o porque les gusta!) allá ellas, sean felices.

Pero yo no quiero. No es mi estilo, para nada. Quiero algo más clásico. Y no es que se usa el rosa chicle y yo me encapricho con el turquesa. Te estoy pidiendo algo negro. Y tampoco demando los borcegos de rafia color tiza que se usaban hace casi 20 años. Te pido un pump, negro, de taco stiletto. Más clásico imposible.

Estoy harta de escuchar, de boca de las vendedoras de ropa, calzado y demás "pero eso ahora no se usa", con cara de "no entendés nada".

A modo de ejemplo: para reemplazar mis botas preferidas (que por supuesto eran puntudas, de caña alta y taco stiletto de respetable altura), recorrí todas las zapaterías de La Plata; no habiendo encontrado nada ni remotamente parecido a lo que estaba buscando (y habiendo escuchado muchos "pero eso ahora no se usa", y habiendo rechazado, de la mejor manera que pude, muchos pares de botas que no tenían nada que ver con lo que pedía al entrar al local), terminé en Buenos Aires, más precisamente en Via Uno (que, para los que no saben, es una marca brasilera), y recién ahí conseguí exactamente lo que quería (bueno, y otro par más, jejeje). He aquí la foto http://yfrog.com/hsnxr7j. Cuando le comenté a la vendedora que había estado mirando en la web de la marca, y ese modelo justo no lo había visto, me dijo "es que no son de esta temporada". No eran de la temporada, no son lo que más se usa, pero los tipos las tenían igual. Como opción para los que no nos amigamos con las puntas redondas, los tacos cuadrados, las chatitas o los Fred Astaire shoes.

Así que, no estoy pidiendo que los negocios tengan en stock lo que se usó en los últimos diez años, pero la fórmula "moda de temporada + clásicos" no suena nada mal. Verdad?

28 de mayo de 2011

Necesidades tecnológicas de ayer y hoy

El otro día iba en el Transporte Infernal, también conocido como "micro línea 307", matando la casi media hora de viaje hasta casa con el celu: Twitter, Facebook, Yahoo news, mails y afines. No hacía mucho que me había subido cuando de repente, el maldito "pin!" que te indica que te estás quedando sin batería. En mi teléfono, desde el primer "pin!" hasta el auto-apagado del aparatejo hay unos 3 minutos. NADA.
Así que pasé casi tooodo el viaje (que se me hizo eterno) mirando por la ventanilla, sufriendo (?); bueno, no tanto, pero me puse a pensar en la evolución de las necesidades tecnológicas.

Con 30 años (muy bien llevados eh!), pasé toda mi infancia sin nada de tecnología, a no ser que el Ludo Matic cuente como tecnología.
Cuando conectaron el teléfono de línea en casa fue todo un evento; y durante casi toda mi adolescencia, el teléfono fue una necesidad absoluta. Horas y horas de charlas con amigas, con las que ya nos habíamos visto en el colegio, y con las que nos escribíamos cartas de dos, tres y hasta cuatro hojas analizando vaya a saber uno qué hechos intrascendentes de nuestra vida.

Un día apareció en casa un Walkman, que nos regalaron a mi hermana y a mí; venía con una especie de gancho para colgárselo del pantalón, pero era un aparato tan pesado que caminabas media cuadra con eso colgado y te quedabas en bolas. Así que, para andar por ahí con el Walkman, se necesitaba una mochila. Y una reserva importante de pilas. Ah, y que no se te ocurriera tener ciclotitmia musical un día, porque cargar más de dos o tres cassettes era muy incómodo.
Después, para mi cumpleaños #14 me regalaron un Discman. Ohhh pero qué cómodo! Casi mismas dimensiones y peso que el Walkman (pero redondo), misma necesidad de pilas y de mochila para cargarlo, y un simpático agregado: los cds saltaban con el movimiento. Nunca fui de salir a correr, pero con solo caminar ligero se lograba el simpático efecto.
Ya en ese entonces, necesitaba el Discman, por ejemplo, para escuchar música en el escritorio sin romperle las bolas a nadie con Aerosmith & Guns n´Roses mientras hacía ejercicios de Álgebra.

Al tiempo hizo su aparición en casa la primer computadora, que tenía maravillas tales como el Paint, el Buscaminas, el Word para escribirnos boludeces con mis amigas y pasárnoslas en diskettes (sí, los cuadraditos esos de plástico que ya no sirven ni de posavasos) y otras utilidades del estilo. Francamente no servía para mucho, pero ya se perfilaba ese gusto de quedarse sentado en la PC horas, boludeando. Cualquier duda era resuelta por la Encarta, ya que Wikipedia aún no existía (a los lectores más jóvenes: no mis pequeñas almitas, internet y Wikipedia no existen desde el comienzo de los tiempos; y antes siquiera de la Encarta, los deberes del colegio los hacíamos con libros. Sí, libros, de verdad! Se llamaban "enciclopedias". Sí, claro, muy parecido a Wikipedia, verdad?)
En esa época, mi por entonces novio (que suele leer este blog, hola querido, saludá al público!) me abrió una cuenta de correo en elsitio.com, porque él ya tenía internet. Dial up, por supuesto. Su tía todavía se debe acordar de las dos facturas astronómicas de teléfono que le llegaron por esa época... y a partir de ahí ya se empezó a generar la necesidad de revisar los mails (en el cyber), y de paso empezar a ver qué era eso del Messenger, y... ahora necesitaba internet en casa!

Cuando mis viejos se fueron a Italia un par de meses, al volver se encontraron con la sorpresa de que habíamos contratado Speedy. Sí, a nombre tuyo papá, pero lo pago yo. Sí, me pidieron tu documento papá,  pero yo me sé tu documento de memoria :P

Primero era sólo ver los mails y boludear en MSN, después empezamos con las registraciones en páginas, foros, Fotologs (sí, lo confieso, tuve un Fotolog, y no me hagan acordar, que me trajo una cantidad de dolores de cabeza y gente indeseable a mi vida que no quiero ni pensarlo...).
A esta altura, ya necesitaba internet para todo lo relacionado con la facultad también; trabajos en grupo, descarga de apuntes, inscripción a cursadas y finales, y todo lo relacionado con la vida académica (?)

A todo esto, apareció en escena (bueno, en escena ya estaba, apareció en mi vida) el celular. Mi querido, viejo y fiel Motorola V220. A poco tiempo de tenerlo, ya no recordaba cómo era la vida sin celular, y muchas veces me encuentro pensando "pero cómo carajo hacíamos cuando no teníamos celulares??". Y sí, se vivía, y de lo más bien, la gente salía igual, se encontraba igual, trampeaba igual incluso. Pero desde que apareció, se me transformó en una necesidad, y de lo más absoluta. Los mensajes de texto eran fundamentales hasta para organizar unos mates en la cocina de casa. Con mi hermana. Cuando todavía vivíamos juntas.

En el 2007 me regalaron un iPod nano de 4GB. Vaya diferencia con el viejo Discman, eh... una miniatura de cosito, precioso, una calidad de sonido increíble y música para todos los estados anímicos y actividades que se me antojaran. Fundamental para ir al gym, para viajar en micro, para las salas de espera, para... todo. Desde ese entonces camino por la calle con mi propio soundtrack. Desde ese entonces, necesito tener música. Un par de veces me pasó que me lo olvidé, o que me quedé sin batería, y fue la muerte.

A esta altura, la PC e internet se habían convertido en insumos básicos; hasta que me compré la notebook, y una nueva necesidad nació. Qué es eso de quedarse sentado, estático, en la PC? Y si quiero tomar mate en la cocina? Y si quiero mirar una peli, o navegar y chatear desde la cama? Y si me voy por un par de días de casa? Necesito la notebook.

Poco tiempo después de la nb, vino mi actual celu, que no es nada del otro mundo, pero tiene la gracia de lo táctil y la posibilidad de conectarme a internet en cualquier lado (si la red de Movigarch funciona, of course); y, como ya dije, se me transformó en necesidad chequear los mails o redes sociales varias, esté donde esté. Bueno, también leo el diario. Ni hablar cuando voy a Baires en Costera, iPod + celu, me falta un enchufe saliendo de la nuca, como a Neo, y estoy completa :P

Así que, recapitulando, a medida que van apareciendo nuevas tecnologías (nuevos chiches, bah), se nos van generando nuevas necesidades. No caprichitos, no "quiero eso!".

Necesidades.

Mucho puede decirse sobre que son necesidades creadas, que el consumismo, que el marketing, etc.

A mí no me importa. Creadas o no, los nuevos bichejos que van apareciendo hacen la vida más fácil y entretenida. Al menos la mía.

Hasta el iPhone no paro.

13 de mayo de 2011

Crónica de una semana imposible

(En formato "Querido diario:")

Lunes 9 de mayo de 2011

Empezó la semana hot contable/impositiva: los vencimientos de Ganancias de personas jurídicas cuyos ejercicios económicos cerraron el 31-12, y de las personas físicas que regentean a las primeras (no sé si es la más adecuada para el caso, pero la palabra "regentear" me gusta mucho).
Y por qué no las preparamos con más tiempo? He hablado con algunos otros contadores, y a todos les pasa más o menos lo mismo que a nosotros: las cosas se atrasan porque los clientes son reacios a entregar la documentación e información requerida en tiempo y forma (ah, los eufemismos, qué cosa tan útil).
Por una cosa o por otra, en los 7 años que hace que trabajo de esto, no hubo un solo mayo que fuera tranquilo en el estudio. Qué digo, no hubo un solo mayo que no fuera el más absoluto de los caos.
Hoy vencía la DDJJ de "XX SRL" (no vamos a andar escrachando empresas, che!), y aún faltaban los últimos "toques de varita" a los estados contables, así que fue un día de corridas, y de mucho escuchar "Ya está con la DDJJ de XX SRL?" (ese es mi jefe. Es un divino casi todo el tiempo, pero en ocasiones se pone un poco pushy).
Fue un día de cero Twitter, cero Facebook, cero msn, cero Yahoo, cero toda distracción.
Salí arrastrándome de la oficina.
Hoy, al gym que vaya Mongo. Yo me vine a casa a comer tostadas con manteca.


Martes 10 de mayo de 2011

Día dos, AKA "CUITs terminadas en 2-3". Al cliente "YY SA", cuyos estados contables sí había cerrado, se le había pasado un "pequeño datito", que me pasó a la mañana por teléfono. Resultado: modificar registros contables, vuelta a hacer los EECC, tomar nota mental de anotar la gran cantidad de puteadas, a cual más imaginativa, que se me vinieron a la mente en ese momento (eran elaboradas y ocurrentes), y preparar la DDJJ de Ganancias. Y Bienes personales - participaciones societarias, el RG 4120 y Ganancia Mínima Presunta (el impuesto más pedorro que existe en nuestro vasto sistema tributario).
Por otro lado, el cliente "ZZ SRL", pese a mis ruegos y amenazas (alternativamente soy good cop - bad cop por teléfono con algunos), no me trajo todo lo necesario para llegar al vencimiento. Marche una multa automática por falta de presentación, artículo nomeacuerdocuál de la Ley de Procedimiento. Creo que el 39°. No recuerdo. Anyway, marche.
16 hs, chau oficina, hoy me voy al gym.
Cardio y entrenamiento de piernas, y salí con muchas pilas, así que... por qué no caminar hasta casa? (20 cuadras exactas).
Para cuando llegué a casa, me di cuenta de que reventarme así no fue la idea más brillante del año. Duelen las piernas. Jodidamente. No quiero pensar en mañana.

Miércoles 11 de mayo de 2011

Pese a no tener ningún vencimiento de CUIT 4-5, hoy fue el peor día en lo que va de esta semana. No sé si porque ya van tres días, porque me duele el cuerpo como si me hubieran dado palazos toda la noche o porque sí.
Mal día. 
Arranqué con el Síndrome de Patito Feo (esos días en los que una se siente... no sé si fea es la palabra, pero... chota. De look y de ánimo. Cero tiempo para make up y parezco Skeletor, outfit sin mucha producción y zapatos bajitos).
Muchos problemas con un CUIT 6 que vence mañana, mucho llamado telefónico, mucha gente que va al estudio (en la semana de vencimientos de ganancias sociedades, deberíamos no atender al público. Lo voy a proponer)
En días así, TODO me molesta. Tengo una intolerancia importante. Sí, más que de costumbre.
Salí de la oficina a las 17, sin haber comido casi nada en todo el día; el viaje de vuelta en micro fue eterno e insoportable. Hasta me molestaba el ruido de los taquitos mientras caminaba hasta casa, con cada "tac tac tac" sentía que me iba a estallar la cabeza.
Entré a casa, tiré la cartera y me fui directo a la ducha. Gloria. Agua caliente, sacarme todo ese "olor a calle", usar mi jabón de vainilla y chocolate... soy una persona nuevamente. 
Una peli y a la cama. Antes de las 10 de la noche, de ser posible. Necesito dormir. Y un buen corrector de ojeras. Y un lanzallamas para mañana.

Jueves 12 de mayo de 2011

Hoy, el panorama mejoró sensiblemente. El CUIT 6 que vencía hoy se hizo fácil, porque dejé lo peor hecho desde ayer. Para el mediodía lo tenía cocinado ("cocinado" en el buen sentido eh! Ok, y en el otro sentido también :P). Todo el día en general estuvo más smooth que ayer, y el Síndrome de Patito Feo fue evitado con un outfit más cuidadosamente elegido, que incluía unas medias de fantasía que me gustan mucho. La cara de Skeletor perduraba, pero bueno, todo no se puede. Eso me recuerda que necesito una buena base. O una careta. O conseguir que me dejen trabajar con los lentes de sol puestos.
Para completar, salí de la oficina y me fui al gym. Sacando el hecho de que me había dejado los auriculares en casa, y no pude escuchar mi música mientras entrenaba (y me tuve que bancar la radio inmunda que escuchan ahí), fue una buena idea, me distendió bastante. Me reventó los tríceps también, pero eso es porque soy una floja.
Ahora a preparar el bolsito (o cartera grande, veremos si entra todo!) para rajarme a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Kingdom mañana ni bien salga de la ofi, para desperdir esta inmunda semana con alguna que otra comprilla, Starbucks y cine con mi amiga Jims (Vin Diesel, allá vamos!)

Viernes 13 de mayo de 2011

Son las 14.22 hs y me estoy reportando desde la oficina, de donde huiré en breve.
Hoy, si bien ya había terminado con los vencimientos de la semana, fue un día complicadísimo. Mucho trabajo, los vencimientos de la semana que viene que empiezan a amontonarse (tengo en el escritorio una pila de sobres y papeles de los clientes de medio metro de alto, más o menos...). Además, los ánimos estuvieron bastante caldeados en la oficina. El teléfono y el timbre no-dejan-de-sonar-un-minuto. Y justo recién, encontré algo que me va a tener más que ocupada el lunes.
Así que, con este post y alguna otra pavada que haré hasta las 15 (hora en la que pienso retirarme de la oficina), me retiro de la vida responsable, dando por finalizada esta semana poco feliz..
En breve me estaré subiendo al micro y yéndome a disfrutar lo que queda del viernes, y el sábado, a mi ciudad suplente de residencia.

Que tengan buen fin de semana.
Adiós, horrenda semana... nos vemos el año que viene.

4 de mayo de 2011

Lo que no te mata...

Dicen por ahí que "Lo que no te mata, te fortalece".

But... does it?

Hace meses que esa frase hecha viene dando vueltas por mi cabeza y, a decir verdad, nunca estuve muy de acuerdo con ella. No como una verdad absoluta, al menos; no como algo que funciona siempre así, 100% de las veces.

Decir que "lo que no te mata, te fortalece" implica creer que de cualquier experiencia de mierda que uno pase en su vida, va a salir mejor parado para enfrentar el futuro, más fortalecido, precisamente. Hay gente que piensa que eso siempre es así. Y, a veces, lo es. 

A veces.

Pero... qué hay de las cosas que no nos matan, pero nos dañan suficiente? Que nos dejan cicatrices que duelen para siempre? Que condicionan nuestra manera de actuar de ahí en adelante? Que nos cambian, pero no exactamente para bien, porque de repente nos volvemos más cerrados, más desconfiados, más cínicos, más vulnerables a ciertas cosas...

A veces no salimos de ciertas experiencias con lecciones aprendidas y nuevas armas para manejarnos mejor en la vida. A veces, simplemente, salimos con la cabeza cagada, en distintos niveles de gravedad y permanencia.

No, no siempre lo que no te mata, te fortalece. 

A veces, te marca de por vida, y lo único que podés hacer es aprender a vivir con eso.

O, al menos, es mi experiencia personal. Cuestión subjetiva ésta, si las hay...


(A este post que están leyendo es al que me refería en este otro post. Y sepan que no pude escribir ni la mitad de las ideas sobre el tema que tengo en mi cabeza).

3 de mayo de 2011

Hot n' cold

Ayer, finalmente, llegó el frío. Unos 3°C a la mañana, no estuvo muy copado la verdad. Pero, a fin de cuentas, ya estamos en mayo, más cerca del invierno que del amado verano ("amado" ahora que vino el frío, porque en pleno enero, saliendo del trabajo y tomando un colectivo a las 17 hs no lo amamos mucho que digamos...)

Entonces, como es habitual cuando baja la temperatura, se empezaron a escuchar los"Qué frío hace, no?", "Viste el frío que hace hoy?" o "Qué frío de mierda, la puta madre que lo parió!"  (ese último es mi caso, soy un poquito mal hablada)

Que es más o menos lo mismo que sucede cuando empieza el calor, con los "Qué calor hace, no?", "Viste el calor que hace hoy?" o "Qué calor de mierda, la puta madre que lo parió!"

Sí, no somos originales ni para quejarnos, sólo cambiamos "frío" por "calor". Agravado por el hecho de que no vivimos en Alaska, como para congelarnos con jodidas temperaturas bajo cero, ni en ... bueno, no sé, en un lugar en donde haga 45°C a la sombra todos los días. Así que ni es para tanto...

Y no es que esté diciendo esto porque yo sea la excepción; hago exactamente lo mismo que todo el mundo, me quejo del clima.

Pero hoy me puse a pensar (sí, a veces sucede); en invierno, el verano nos parece maravilloso porque añoramos ciertas cosas que solo se pueden hacer (o al menos es altamente recomendable hacerlas) cuando el clima está caluroso. Y en verano, copy-paste, pero cambiando "caluroso" por "frío".

Pero pareciera que con los cambios de temperatura sufrimos amnesia. Ni bien la temperatura baja de los 5°C, nos olvidamos de que nos pasamos todo el verano mirando la frazadita con nostalgia, y nos dedicamos a putear al frío y a poner ojitos llorosos al ver la bikini. O el short de baño, para los hombres. O la bikini, por qué no, al recordar que, en invierno, las féminas andamos mucho más tapadas que en verano.

Entonces decidí hacer unas prácticas listitas con lo que me gusta de cada clima; empezando por el invierno (porque si me pongo a listar todo lo que me gusta hacer en verano, me va a dar nostalgia del calor y este post va a ser un despropósito)

Aquí va la Lista de Felicidad Invernal de Lulaina, que cada cual puede adaptar a sus gustos, habilidades y situación sentimental (?)

1. Tomar millones de "tecitos" y "cafecitos" bien calientes, sin transpirar cada vez que doy un sorbo, y agarrar el mug con las dos manos, para que me dé calor. Acompañar siempre que sea posible con algún alimento hipercalórico, como chocolates, tortas, tortas de chocolate; captan la idea...

2. Dormir archi tapada con el acolchado de invierno, y a veces incluso una frazada. Eso de estar toda tucked in bed me encanta.

3. Llegar a casa, darme una ducha bien caliente, secarme el pelo y meterme en la cama.

4. Ir al gimnasio sin transpirar como una bestia.

5. Usar tapaditos a la rodilla. Me encantan.

6. Usar botas de caña alta con pollera, qué bien que quedan! :zorra:

7. Usar medias de fantasía. Las amo. Se usan este invierno también, no?

8. Pasar horas y horas mirando películas o series en la cama, o en el sillón envuelta en una manta (comprenderán mejor este item si conocen mi sillón reclinable del living), con el infaltable té.

9. No sufrir tantos olores horrendos cuando viajo en el transporte público.

10. Y, por sobre todo, no morir de calor :P


Eso es todo por ahora.

Es hora de hacerme un tecito y marchar a la cama a seguir mirando House MD.

2 de mayo de 2011

Hola Sigmund

Hace un tiempo, yo era una acérrima defensora del concepto de que "todo el mundo debería hacer terapia". Por supuesto, yo no hacía. 

Hasta que un día empecé. 

Duré 3 meses la primera vez, y algo de 6 semanas la segunda. En mis sesiones era la viva encarnación del concepto de "resistencia". Una vez pasé 40 minutos enteros sin emitir palabra, cruzada de piernas y brazos (un lenguaje corporal más que elocuente), en una verdadera guerra de voluntades con mi psicólogo. Debo reconocer que tal vez la elección del profesional no fue adecuada; el tipo no me terminaba de caer bien, y se lo pasaba citando a Lacan y a otros sujetos que tengo el gusto de no conocer (a lo cual, un día, le respondí: "No sé de qué hablaba Lacan, ni me importa mucho. Si vos venís a mi estudio, yo te voy a pedir documentación y te voy a preparar las declaraciones juradas de impuestos, sin ponerme a recitarte la ley del IVA." Se quedó callado. Punto para Lucía).

Tampoco me orientaba con preguntas, y yo no me pongo a hablar sin parar así porque sí. El tipo no hablaba, yo no hablaba. Cada tanto, yo decía algo, y él decía "Y qué más?" Y eso era todo. O "Qué estás pensando?" Ahhh la pregunta que ODIO por excelencia. También le respondí de manera bastante sarcástica en una ocasión, y en ese momento me di cuenta de que hasta ahí había llegado. O la terapia no era para mí, o ese profesional en particular no lo era. No lo sé. Nunca volví a intentarlo y, para ser honesta, dudo que lo haga.

Pero, últimamente, tengo la sensación de que mi mente está desbordando, y mi inconsciente me está tirando indirectas bastante directas noche a noche, con sueños y pesadillas para todos los gustos. Tal vez la gente tiene razón cuando me dice que no debería tragarme todo lo que me pasa, y que debería sacarlo de alguna manera....

En vista de que el temita de la terapia no me funciona, y tampoco soy el tipo de persona que mantiene laaaargas charlas con amigos y conocidos expresando sus inquietudes, problemas y sentimientos, se me ocurrió una solución bien "Lu style": escribir!

No en este blog, por supuesto, sino en otro lado, que nadie más que yo leerá jamás (bueno, si algún día me admiten en Arkham, tal vez lo adjunte para mi historia clínica). Es un archivo de Word que lleva el título de este post; está protegido por contraseña, guardado en mi carpeta, de mi notebook que uso sólo yo, y que también tiene clave de acceso. Llámenme paranoica, pero uno nunca puede ser demasiado cauteloso cuando se trata de ciertas cosas.

En teoría, la idea era perfecta; creé el archivito, lo guardé, le puse password, le dí el formato de letra que me gusta... y ahí quedó. Se me ocurrieron un montón de cosas para empezar a escribirlo, pero cada vez que lo abría, me quedaba en blanco. Como si tuviera una persona en frente esperando que empiece a hablar.

God, I'm fucked up...

Anyway, hoy lo empiezo. Aunque me quede una hora mirando titilar el cursor. Aunque escriba una sola oración.

Wish me luck.