30 de mayo de 2011

Día Nacional de la Donación de Órganos

Voy a dejar de lado por un rato mis quejas sobre asuntos varios y mi temita con los shoes, y me voy a poner seria (hey, alguna vez tenía que suceder!).

Hoy, según me acabo de enterar, es el día nacional de la donación de órganos. Y qué hay que hacer, ir a donar ya mismo un pedazo de hígado? No, por supuesto. Se trata, creo yo, de un tema de concientización. De aprovechar este día para recordar que muchas vidas pueden salvarse con una simple decisión: la de ser donantes de órganos. Así que acá les va una buena dosis de concientización, al estilo Lulaina.

La donación de órganos es un tema muy controvertido, y hay mucha idea boluda dando vuelta por ahí, como que uno se cae con la bici en la calle, se raspa un poco la rodilla y ya viene corriendo la gente del INCUCAI a arrancarnos los riñones. No es así. No le sacan las tripas a nadie que no esté muerto, porque lo que se busca es, precisamente, evitar que la gente se muera. 

Otra cosa que he escuchado es que alguna gente se niega a ser donante por "sus creencias". No entiendo a qué se refieren. Si ustedes creen, por ejemplo, que cuando se mueran se van a ir al cielo, tengo entendido que, en teoría, lo que se va al cielo es el alma. Así que no necesitan ninguno de sus órganos. No conozco mucho de otras religiones que no sean la católica, pero apostaría guita a que todas las que hablan de la vida eterna, el más allá, el más acá y afines, siempre se refieren a una cuestión espiritual. Para lo cual, repito, no se necesita ningún pedazo del ser físico que alguna vez fue.

Yo soy donante desde que cumplí los 18 (sí, allá lejos y hace tiempo...); en ese entonces, uno todavía tenía que manifestar expresamente su voluntad de ser donante; recuerdo que lo hice en las primeras elecciones de la Facultad en las que me tocó votar.

Lo veo de esta forma: cuando me muera, mis restos tienen básicamente dos opciones: ser sólamente comida de gusanos (o cenizas; o una momia, no me decido); o, tal vez, el destino mucho más digno de tener la posibilidad de salvarle la vida a alguien. Ya saben qué elegí.

Cuando uno decide ser donante, son fundamentales dos cosas: la primera, manifestarlo en algún organismo que lo deje asentado en nuestro DNI, o nos dé una tarjetita para la billetera o algo, a efectos de que si, por ejemplo, nos pasa un Scania por encima en la calle (y alguno de nuestros órganos se puede salvar de semejante desastre), se nos pueda identificar como donantes. No hay mucho tiempo para comprobaciones burocráticas porque, una vez que nos morimos, se pudre todo. Literalmente.

La segunda es comunicarle nuestra decisión a familiares y amigos (aunque nuestra madre ponga cara de horror y nos mande a callar, diciendo que ella va a morirse primero, y que no va a tener que decidir sobre el destino de nuestros órganos), para que sepan que es nuestra voluntad y, llegado el caso, la respeten, no se opongan ni demoren las cosas, por el motivo antes mencionado. Yo no espero morirme mañana, pero soy una mina organizada en todo sentido, y este no es la excepción.

Si quieren, pueden consultar la legislación referida al tema acá.

Hay mucha gente en lista de espera para un transplante, a la vez que hay mucha gente que se muere inevitablemente. Si nos organizamos, y sobre todo, SI NOS CONCIENTIZAMOS, muchas vidas pueden salvarse.


3 comentarios:

  1. Y si no me mori del todo y me empiezan a sacar lo organos? :P
    chiste, obvio, aunq ese era mi miedo antes (i know, stupid)
    Hace unos años hice el dni nuevo y me converti en donante.
    linda actualizacion me encanto el tema =)

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  2. Jajaja, lo importante es concientizarse y concientizar. La desinformación en cuanto a legislación y a procedimientos médicos es la mayor fuente de desconfianza sobre el tema!

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  3. No creo que los que no donan "por sus creencias" lo hagan porque piensan que se tienen que llevar los pedazos de su cuerpo al más allá. :/
    Más bien debe ser algún tema como lo que tienen los testigos de Jehová con que no pueden dar o aceptar transfusiones de sangre. No entiendo muy bien la lógica que tiene eso pero deben ser creencias en las que no es algo bueno que un órgano o un poco de sangre tuyo vaya a estar en el cuerpo de otra persona.

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