2 de mayo de 2011

Hola Sigmund

Hace un tiempo, yo era una acérrima defensora del concepto de que "todo el mundo debería hacer terapia". Por supuesto, yo no hacía. 

Hasta que un día empecé. 

Duré 3 meses la primera vez, y algo de 6 semanas la segunda. En mis sesiones era la viva encarnación del concepto de "resistencia". Una vez pasé 40 minutos enteros sin emitir palabra, cruzada de piernas y brazos (un lenguaje corporal más que elocuente), en una verdadera guerra de voluntades con mi psicólogo. Debo reconocer que tal vez la elección del profesional no fue adecuada; el tipo no me terminaba de caer bien, y se lo pasaba citando a Lacan y a otros sujetos que tengo el gusto de no conocer (a lo cual, un día, le respondí: "No sé de qué hablaba Lacan, ni me importa mucho. Si vos venís a mi estudio, yo te voy a pedir documentación y te voy a preparar las declaraciones juradas de impuestos, sin ponerme a recitarte la ley del IVA." Se quedó callado. Punto para Lucía).

Tampoco me orientaba con preguntas, y yo no me pongo a hablar sin parar así porque sí. El tipo no hablaba, yo no hablaba. Cada tanto, yo decía algo, y él decía "Y qué más?" Y eso era todo. O "Qué estás pensando?" Ahhh la pregunta que ODIO por excelencia. También le respondí de manera bastante sarcástica en una ocasión, y en ese momento me di cuenta de que hasta ahí había llegado. O la terapia no era para mí, o ese profesional en particular no lo era. No lo sé. Nunca volví a intentarlo y, para ser honesta, dudo que lo haga.

Pero, últimamente, tengo la sensación de que mi mente está desbordando, y mi inconsciente me está tirando indirectas bastante directas noche a noche, con sueños y pesadillas para todos los gustos. Tal vez la gente tiene razón cuando me dice que no debería tragarme todo lo que me pasa, y que debería sacarlo de alguna manera....

En vista de que el temita de la terapia no me funciona, y tampoco soy el tipo de persona que mantiene laaaargas charlas con amigos y conocidos expresando sus inquietudes, problemas y sentimientos, se me ocurrió una solución bien "Lu style": escribir!

No en este blog, por supuesto, sino en otro lado, que nadie más que yo leerá jamás (bueno, si algún día me admiten en Arkham, tal vez lo adjunte para mi historia clínica). Es un archivo de Word que lleva el título de este post; está protegido por contraseña, guardado en mi carpeta, de mi notebook que uso sólo yo, y que también tiene clave de acceso. Llámenme paranoica, pero uno nunca puede ser demasiado cauteloso cuando se trata de ciertas cosas.

En teoría, la idea era perfecta; creé el archivito, lo guardé, le puse password, le dí el formato de letra que me gusta... y ahí quedó. Se me ocurrieron un montón de cosas para empezar a escribirlo, pero cada vez que lo abría, me quedaba en blanco. Como si tuviera una persona en frente esperando que empiece a hablar.

God, I'm fucked up...

Anyway, hoy lo empiezo. Aunque me quede una hora mirando titilar el cursor. Aunque escriba una sola oración.

Wish me luck.

1 comentario:

  1. tu ex psico era n idiota, ovidable, ademas no tene q citar a lacan,sino aplicarlo , la busqueda de terapeuta es mas complicada q la de buscar al gran amo, pero una vezq lo encontras ahhhh es un placer.... al terapeuta digo
    no desistas

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