30 de julio de 2011

Llegó Luca!

Ayer fue el primer día (y la primera noche!) de Luca, mi gatito, en casa.

Cerca de las 20 hs lo fui a buscar a lo de Paz; ella lo había "vestido" para la ocasión con un moño de cinta celeste... que el tipo se encargó de arrancarse a mordiscones durante el viaje de vuelta, envuelto en su mantita, pero intentando treparse a mi cabeza. Viajar en auto, se ve, no es de su gusto. Y los accesorios tampoco.

Ni bien llegamos, atacó su plato de alimento, agua, y empezó una breve exploración de la casa, para terminar ubicándose en mi cuarto. Jugamos con un ovillo de lana (es un gato cliché!) y aprendió a trepar a la cama usando una caja y un puff como escalones. Le encantó rascar el acolchado y esconderse entre las almohadas.


Entre una cosa y otra, se durmió y yo me quedé paveando hasta las 2.30 am. Muerta de sueño, me acosté para dormir y... Luca se despertó. Alzó la cabeza en su caja, me vio en al cama, debe haber pensado "vas a dormir si yo te dejo", y se trepó, muy dispuesto a jugar. Intenté ponerlo a dormir nuevamente, pero no hubo caso, quería jugar, y no darle bola equivalía a muchos mordiscones y arañazos. Corrió por todo el colchón, se trepó a la mesita de luz, se quería meter entre las sábanas... fueron casi dos horas así, hasta que de repente se le gastó la batería, se hizo un bollito al lado mío y se durmió. Yo contenta, hice lo propio, hasta que me despertó de nuevo, a las 6.30. Misma actividad que anteriormente, agregando que me empezó a caminar por arriba de la cabeza. Y así fue como descubrió mi almohada de memory foam, y le encantó. Se acurrucó en mi nuca, se durmió de nuevo, y al rato me empujó para que le cediera la mitad de la almohada.

Durmió un rato más, hasta las 11.30 y vuelta a jugar conmigo y a corretear en la cama, y a esta altura del partido yo empecé a pensar en las madres y padres de cachorros de humano, a los que no alcanza con jugarles un rato y mandarlos a las piedritas, sino que hay que levantarse, cambiarlos, darles de comer, acunarlos, y encima lloran. Mis respetos a ellos. No sé cómo hacen.

Una vez más, logré que se durmiera. Se acurrucaba contra mí, y ronroneaba. Yo, muerta de amor. Y de sueño :P

La siguiente vez que se despertó nos levantamos. Ya subía y bajaba solo de la cama, y sin ningún tipo de escalón (la cama mide unos 60 cm de altura, y el critter este no sé si llega a los 25 cm de largo total...)

Ahora duerme otra vez, y desde hace un rato, así que en breve me espera otra sesión de gato híper.

No llora, no se esconde, no tiene miedo de nada. Me ronronea y se trepa encima mío. 

Baba. Mal.

Luca y su mantita
Durmiendo
 En su caja

Cómodamente instalado arriba mío

1 comentario:

  1. Me hiciste acordar a esto http://www.youtube.com/watch?v=w0ffwDYo00Q&list=UUf-cVviSEji4

    Imagino que le compraste también un palito para que arañe ¿o estás pensando en renovar el mobiliario?

    Como ya te dije, alejalo de los peces, ya viste como terminó Brassi, y de la ginebra, ya viste como terminó Prodan.

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