30 de agosto de 2011

Un mes con la Piraña!

La Piraña es, por supuesto, mi gatito Luca, que ya hace un mes que está en casa. Y el mote de "Piraña", junto con el de "Critter" dan una idea de lo que es el carácter del animalito a veces.

Siendo mi primer mascota oficial, y estando casi enteramente a mi cargo (digo "casi" porque mientras voy a trabajar se queda con su nanny, es decir, mi madre), me cambió la vida en unos cuantos aspectos:

por ejemplo, adiós a dormir de corrido a la noche, y mucho menos a dormir mis 14 o 15 horas reglamentarias los fines de semana. Los gatos, se sabe, son criaturas nocturnas, y poco les importa que una tenga que ir a trabajar temprano, o que quiera dormir como un lirón. Y como Luca duerme conmigo, cuando él se despierta, yo me despierto. Y si no me despierto, él se encarga de despertarme, ya sea saltando sobre mi cabeza, mordisqueandome la nariz o los pies, o tirando algo al piso para que el quilombo me ponga alerta (porque, para colmo, tengo el sueño híper liviano).

Adiós, también, a la limpieza absoluta y al blanco ala de mi cuarto. Hace poco, la habitación tuvo varias modificaciones: nuevo piso, nueva cama, por lo tanto nuevas sábanas, acolchados, almohadas, almohadones, un cuadrado de esos para sentarse... muchas de esas cosas las elegí blancas. Me gustan los colores claros. Todo el mundo me decía que era un color muy sucio, y yo respondía que sucia es la gente. De hecho, desde diciembre hasta hace un mes, todo lo blanco en mi cuarto seguía perfectamente blanco... hasta que llegó Luca. Lo que menos podemos decir de mi acolchado es que sigue blanco (por no mencionar los enganches que le hace al subirse a la cama...), las almohadas y almohadones de adorno son su playground, y mi amada almohada de memory foam ya pasó a ser suya, al menos en un 50%. 

También hay que andar bastante alerta para que no salga al fondo o a la calle cuando alguien abre la puerta; ver que no se suba a la mesa a comer algo que haya quedado (el otro día, en un minuto de descuido, lo encontramos muy feliz chupeteando un pedacito de churrasco...); vigilarlo para que no mordisquee y/o tironee ningún cable, cosa que parece fascinarle (de hecho, un día me dejó sin internet por tironear el cable de ADSL); y, en general, vigilar que no se mande cagadas mayores.

Pero al margen de los cuidados extra, la mugre extra y las horas de sueño de menos, pocas veces algo me hizo tan feliz como este bichejo. No es novedad que me gustan los animales desde siempre, y que me prendo a cualquier mascota ajena con total descaro, pero esto es muy distinto.

Llegar de trabajar, ir a saludarlo (bueno, ir a apretujarlo y besuquearlo) y que el critter se ponga a ronrronear y a lamerme los dedos; que se meta en la cama cuando me voy a dormir, para hacerse una bolita al lado mío; que haga sonido de "pío" cuando quiere algo (porque del maullido macho todavía ni asomo)... son todas cosas nuevas para mí. Y me mata de amor, qué quieren que les diga. La Grinch interior, al carajo. Babas por montones.

Luca-facts:

# Le gusta mucho el jamón. Ahora no le doy porque quiero consultar con el vet, pero se pone loco cuando estoy comiendo un sándwich.
# Duerme siestas arriba de la tabla de planchar, frente al ventanal del escritorio.
# Cualquier papelito en el piso lo entretiene por largo rato. También le gusta jugar con el coral que tengo sobre la mesita de luz (para afanárselo, por supuesto, se sube a la mesita...)
# Siempre que estoy sentada (con la compu, en la mesa, en la cama) quiere subirse a mis piernas. Y ya que está, se duerme una siesta.
# Le gusta revolear litter para todos lados. Menos mal que le compré el "baño" cubierto...
# Le encanta mi pelo. Ha llegado a dormir sobre mi cabeza (literalmente), sobre mi cuello y en mi nuca, con las patitas en mi pelo.

Una cosa más: ayer, domingo, tuvo su primer baño oficial, con shampoo para gatos y todo. No le gustó ni un poco, pero se portó bien. Después lo sequé con el secador de pelo, y estaba muy sedado y maricón xD Lo tuve en brazos como por dos horas.

Helo aquí:

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(No se preocupen, no voy a hacer un post con cada cumplemes del gato. Es el primero, nomás. Ténganme paciencia!)

23 de agosto de 2011

Me rindo

Listo. Lo lograron, señores comerciantes de la ciudad de La Plata. No vuelvo a intentar comprarme ropa por lo que quede del invierno.

Tomé la firme decisión hoy, luego de una hora y media de una infructuosa búsqueda de outfit para estrenar en el cumpleaños de mi hermana, el sábado.

Mi idea era comprarme alguna especie de vestidito, y el diminutivo viene a que pretendía usarlo con leggins, así que podía ser un poco corteli, sin drama. Desde el vamos, no arranqué con toda la onda, ya que ponerse semi en pelotas en un probador en un día como hoy no es agradable, y ciertamente no es cómodo, con toda la ropa con la que una anda encima con estos fríos. Y con los tamaños de los probadores. 

Una vez que me decidí igual a recorrer y probarme, el primer inconveniente es que los negocios ya tienen ropa de primavera/verano. Vidrieras diviiiinas con shortcitos y remeritas y polleritas y demás "itos" en preciosos colores pastel. El problemita es que este sábado va a hacer FRÍO. Por no mencionar que mi tono de piel no está ni a patadas como para vestirme con colores veraniegos. Soy Morticia. Pero bueno, algo de invierno les tiene que haber quedado, no? NO?? 

"Y... mmmsí, fijate en ese perchero de ahí", te dice una empleada con muy poca onda, semi gritando por sobre al música de fondo que invariablemente suena a un volumen excesivo en todos los locales. Bueno, música. David Guetta, ponele, o una grasada del estilo. Entonces una, que todavía tiene esperanzas (pobre ilusa!) se aventura en los "percheros de ahí" de los diferentes negocios. Y esto es lo que encuentra:

Primer negocio: 
entre una explosión de colores y telas veraniegas, tres vestiditos negros, a cuál más feo, y uno tiene el cierre roto. Descosido.

Segundo negocio: 
mmm, esto ya tiene otro tono! Bastantes vestidos, un par de lindos modelos, incluso uno que nos gusta mucho, y ya lo imaginamos con ESOS zapatos que morimos por ponernos. Al probador! A sacarse las quinientas capas de ropa en un cubículo de 60cm x 60 cm! A probarse el primero de los cuatro que sacamos del perchero! Bueno, me queda chico, vamos con el otro! Ok, me queda chico, vamos con el tercero! Me queda chico, también, pero la puta madre! Última esperanza... y adivinen qué? Sí. Chico. 
Esto se repitió en un par de negocios. Soy consciente de que no soy una chica 90-60-90, pero... tampoco soy Mercedes Sosa. 
"Son talle único, gordi", te dice la vendedora, sin importar que el vestido ostenta una etiquetita con un "1" claramente estampado. Son el único talle que el negocio compró para revender, evidentemente.
Next.

Tercer negocio:
encontré dos vestidos que me gustaron. Mucho. Justo lo que estaba buscando! Los miré por todos lados y dije: "esto me tiene que entrar! Y no sólo eso, me tiene que quedar perfecto!" Y con ese entusiasmo me fui al probador. Y me entraron, y me quedaron bárbaros, y me gustaron mucho. Pero. Pero. El vestido número 1 tenía una manga más ancha que la otra, y no es que era así el modelo, sino que estaba cortado tan para el reverendo orto que el defecto era más que evidente. El vestido número 2 tenía una cubierta de encaje cosida al forro, y las costuras estaban torcidas, de manera que era imposible acomodarlo. Y ojo, que no les estoy hablando de un vestidito de $60. En sus respectivas etiquetas se leía el precio de tres cifras.

En fin, después de varios "no tenemos", "talle único", y "vestidos caribeños", y de haber perdido una hora y media, me resigné a revolver mi placard y ponerme algo de lo que tengo.

Y a no intentar comprarme nada más en invierno.

Excepto botas.

16 de agosto de 2011

La gran estafa

Lo que estuvo (y está) haciendo la ticketera Livepass con la venta de las entradas para los shows de Roger Waters da ASCO.

Ayer les contaba, en este post, cómo conseguí mis entradas para el show del 9 de marzo del año que viene. Fue un alivio, porque me imaginaba que iba a ser complicado conseguirlas una vez que empezara la venta oficial, que los servers se iban a saturar... un poco. Nunca pensé que iba a pasar lo que está pasando. Muchísima gente no pudo comprar entradas aún, y eso ni siquiera es lo más grave. 

Hoy a la tarde estaba siguiendo un poco el tema vía Facebook y, de repente, alguien avisa que en la web de Livepass figuraba como "artista invitado" David Gilmour. Gilmour. El Gordo. LA GLORIA HECHA MÚSICO. Corrí como una histérica a llamarlo a mi hermano, de verdad que se me caían las lágrimas (de la emoción, en ese momento), porque no podía creer nuestra suerte. Cuando volvimos a ver la página, vimos que decía como que el "artista invitado" iba a tocar en el show del 7-3-11. Sin prestarle atención al sospechoso "11", porque en ese momento no podía pensar con claridad, me ataqué y empecé a tratar de entrar a la página para comprar entradas para el día 7 también, pero POR SUPUESTO, la página estaba mega colapsada desde hacía horas. Todavía, los turros de Livepass te redireccionaban a una "sala de espera virtual", según informaba un cartel con faltas de ortografía. De cuarta.

Después intenté durante media hora comunicarme con el call center (cosa que fue absolutamente imposible), para chequear si esa información era cierta, y mientras intentaba, seguía recargando la página y encontrando cosas sospechosas. Se hizo evidente que la página había sido hackeada.

 (fuente de imagen: http://i.imgur.com/3ZA8J.jpg)

Ahora la preocupación de la gente no era si venía Gilmour o no. Muchos habían avanzado en el proceso de compra mientras la página estaba hackeada, habían cargado los datos de sus tarjetas de crédito. Alguien comentó en Facebook que logró llegar hasta el final de la compra, sólo para darse cuenta de que había comprado una entrada para el show de Clapton en octubre.

Por supuesto, a esta altura, la página de Facebook de Livepass era un compendio de puteadas que hubieran hecho sonrojar al mismísimo Tano Passman. Y entonces, los reverendos hijos de un batallón de putas, que en todo el día no habían hecho más comentarios que "Ya van 10 mil entradas vendidas!" y "La demanda está generando demoras en el acceso al sitio. Para su tranquilidad quedan entradas para TODOS los sectores" (lo cual no era cierto, ayer ya había dos sectores agotados), se despacharon con el siguiente status:

"Debido a la cantidad de insultos y dada la intolerancia y el nivel de agresión de algunos usuarios, decidimos suspender los posteos en nuestro muro. Estamos trabajando para reestablecer el servicio. En cuanto todo funcione correctamente, volveremos a responder consultas e inquietudes. Atte. Livepass."

Pero qué esperaban, imbéciles, felicitaciones por la buena gestión?? Con el service charge que cobran, y ni siquiera son capaces de vender las entradas, de brindar una página segura, o al menos de dar la cara y contestar una por una las seis mil puteadas que, muy justificadamente, se comieron?

Me enoja, me enoja muchísimo, y no sólo por la angustia que pasé durante casi una hora, no sabiendo si venía Gilmour; me enoja que tanta gente no pueda conseguir entradas, cuando son dos shows en la cancha de River, que tiene un tamaño importantísimo, y faltan más de siete meses para las fechas.

Leí comentarios de gente en Facebook que había estado más de 10 hs intentando comprar, dispuesta a pagar lo que estos hijos de puta cobran, que no es poco, y finalmente se había rendido, se resignaba a perderse el recital por culpa de una ticketera de mierda.

Gente que quería ir con sus viejos, dos generaciones unidas por esta música.

Gente más grande, que ya escuchaba a Pink Floyd cuando el Gordo Gilmour era la mitad de ancho de lo que es ahora, y no se metía la remera adentro del jean en los recitales. Gente que vio salir el álbum The Wall, cuando la que escribe estas líneas no era ni siquiera un proyecto de persona, y que por culpa de estos hijos de puta, se pierden a Roger.

Me da un profundo asco la gente de Livepass. 

Y ni hablemos de los imbéciles que hackearon la página, generando más histeria de la que ya había, dando información falsa, empeorando el tema de la congestión web y telefónica, cagando a la gente que estaba tratando de conseguir sus tickets.

Ojalá todos logren conseguir sus entradas.

Y que algo malo, muy malo, les pase a los responsables de todo este desastre.

15 de agosto de 2011

The Wall LIVE!

OMFG!! Ya compré la entrada para ver a Roger Waters I'M GONNA DIEEEEEEEE!! (le estalla la cabeza).

Bueno, ahora con un poco más de calma; hace rato que se viene generando expectativa por el tema de la venta de las entradas para ver al amigo Rogelio en acción: que salen el 8 de agosto, que no, que el 8 de agosto es la preventa para los que se registren en la web de Roger, que salen el 16... finalmente, los encargados de la venta, Livepass, confirmaron para el 16 de agosto a las 00 hs vía internet, y a partir de las 9 hs por teléfono.

El tema es que, por algún motivo, se filtró *guiño* un link al sistema para poder comprar tickets para ambos shows (días 7 y 9 de marzo de 2012) a eso del mediodía, cosa de la cual me enteré vía Facebook. Entré al link, que parecía ser auténtico, pero tenía que poner los datos de la tarjeta, así que mejor asegurarse... llamé al call center de Livepass, en donde no sabían por qué la página estaba up, pero me confirmaron que era realmente de ellos, la página de la venta de tickets.

Mah sí, dije yo, las compro ahora y al carajo... con un miedito que no les explico, realicé la transacción. Inmediatamente me llegó la confirmación por mail, así que me quedé tranquila. Pero para mayor seguridad, llamé a Livepass de nuevo, con mi número de operación y de cliente, y me confirmaron que la compra se había realizado perfectamente. Ya tenía mis entradas para The Wall!!

Mientras tanto, avisé por Twitter a algunas personas a las que sabía les podía interesar, pero enseguida tiraron la página abajo y no se pudieron comprar más.

A eso de las 19, volvieron a aparecer un par de links para comprar entradas para ambas fechas. Estuvo activa más o menos media hora. La última vez que chequeé, ya había algunos sectores agotados. Y ni siquiera había comenzado la venta "oficial"!

Pese a lo sospechoso de la movida, y lo mal que lo van a pasar los que no hayan comprado entradas temprano, atorándose en la web a las 12 de la noche, no puedo negar que estoy contenta de ya tener mis tickets, y no estar enloqueciendo en este momento para tratar de conseguirlos. Si hay un show que no iba a soportar perderme, es este.

Ahora sólo queda esperar hasta el 9 de marzo del año que viene.

Alguien me alcanza un Valium?