25 de febrero de 2012

Review: Camelia

Ayer fui a merendar con mis amigas Alita y Paz a Camelia, "Casa de té y panecillos", como reza la vidriera del local, sito en la calle 50 n° 764 de la ciudad de La Plata ; y he aquí mi review.

En realidad fue mi segunda visita, pero vamos a hacer como que la primera no cuenta, porque fue una experiencia desagradable, más por la situación que por el local (aunque me pedí una torta que resultó estar bastante feucha, pero dejémoslo pasar)

Primero, las contras (porque soy, ante todo, mala; qué se le va a hacer): la estética del lugar no me gusta. La onda "pequeña casita de té, warm & cozy, romanticona, con vajilla vintage" decididamente no es mi estilo (al margen de que hay una abismal diferencia entre "vajilla vintage & mismatched" y "le afanamos piezas de juegos de té a abuelas y tías viejas, y si están un poco cachadas, no importa"); las mesas y las sillas (también mismatched) son incómodas. 

Hay un pizarrón (donde, si mal no recuerdo, solía estar escrito el menú) que tiene pintado un cartel con la frase "All you need is love". Estuve tentada de preguntar si podía pagar la cuenta con "love", pero mejor no, pobres chicas...

También había blondas arriba de todos los platitos, corazones y puntillas colgando, flores y demás ñoñadas. Le comenté a mi amiga Alita (que es muy así, y a ella le encantó el lugar): "Es como si una bomba de Alitas hubiera estallado en el local". Ella es muy buena y me quiere, supongo que por eso no me dijo que soy flor de conchuda, aunque sé que lo merezco.

Y ahora, los pro: el muffin de vainilla con chips de chocolate que comí, y el té que tomé (un blend de té negro, cacao, vainilla y almendras) estaban increíblemente ricos. Todo lo que había en el mostrador tenía pinta de recién horneado, y además, el olor a manteca y cosas horneadas que salía de la cocina era para sacrificarse ahí mismo, entre bowls y tazas de té (cachadas). Además, los precios son razonables (exceptuando, tal vez, si uno se quiere comprar para llevar un frasquito del blend de té de su preferencia. Cosa que yo hice, por supuesto.)

La ventaja es que todo lo que consumís en el local también lo tienen a la venta "para llevar". Y dado que sus comestibles y tés son riquísimos, pero el local es hideous (al menos para mi gusto), la solución es pasar a comprar lo que desee y venirme a casa a merendar.

Pueden pasar y juzgar por ustedes mismos.

Enjoy!

5 comentarios:

  1. tacitas cachadas? que hdps! amo ir a tomar la merienda afuera, pero lamentablemente La Plata me queda muy lejos como para ir a comprar algo para llevar. Pero si alguna vez por algun extraño motivo ando por alla lo voy a tener en cuenta.

    Besos Lu!

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  2. Je, sí Anita, dos de las tres tazas que nos trajeron estaban cachadas! Tal vez a los que les guste esa onda de ambientación no les importe, pero yo soy bastante quisquillosa, lo reconzco :P
    Gracias por tus comentarios, besos!

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  3. Viste cuando una pieza de oza se golpea y se le salta un pedacito? Eso es que está "cachada".

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  4. jajajaja me causaron mucha gracia tus comentarios. A mi me molesta mas entrar a una web y que no haya nada para linkear!!!!! jajajaja +__+
    detesto terminar buscando el par en el facebook... Obviamente lo estoy buscando, ahora quiero ver alguna foto de la decoración jaja (que creo que me va a gustar :S)

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