19 de febrero de 2012

WTF?

Hace unos días les contaba sobre cierto desastre ocurrido en mi cabello, que dejó como resultado un daño capilar importante. Bueno, no tan importante, pero mi pelo siempre está bonito y sedoso (modestia aparte), y después de la tintura ya no tanto; y yo, que soy un poco exagerada, me volví loca y empecé a comprar cuanto tratamiento, ampolla, shampoo especial y baño de crema se pusiera a mi alcance.

Entre tantos frasquitos que compré, estaba el relativamente nuevo tratamiento de rescate en 3 minutos de Pantene (que, dicho sea de paso, está excelente. Se los recomiendo.)

Como siempre, busqué en el envase las instrucciones de uso, y me encontré con lo siguiente:


Advertencia: no ingerible. No inyectable. 

No inyectable.

A QUIÉN CARAJOS SE LE VA A OCURRIR INYECTARSE EL TRATAMIENTO 3 MINUTOS DE PANTENE???

Ya lo de "no ingerible" es una pelotudez importante, pero al menos es una pelotudez común. En la mayoría de los cosméticos está la advertencia de "no ingerir" (como si alguien se fuera a chupetear los dedos después de ponerse crema en las manos, por ejemplo). Pero, mientras que comerse una cucharada de shampoo es relativamente fácil, inyectarse el tratamiento de Pantene ya requiere una jeringa y un grado de locura mucho más importante.

Deberían sacar esa advertencia, no sólo porque es ridícula más allá de lo imaginable; sino porque, si realmente hay alguien capaz de inyectarse un tratamiento capilar, mejor que muera intoxicado por exceso de Pro-V en sangre. El mundo no necesita semejantes pelotudos.

1 comentario:

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