14 de abril de 2012

Trip with the girls: Semana Santa en Tandil

Un fin de semana lleno de emoción, acción, escaladas y peligros a cada paso; bien podría titular este post así:


Bueno, ahora en serio, porque me fui con las chicas y no me van a dejar mentir tanto, ya me lo advirtieron xD

Nos fuimos con parte de la manada (Alita, Anis y Paz) a pasar semana santa en Tandil; salimos el jueves a la mañana, así que la ruta estaba súper tranquila, y por supuesto se impuso parada en Atalaya; esas medialunas son insuperables.

Nos alojamos en Viñas del Rosario - Hotel boutique, un hotel chiquito pero divino y súper cómodo. Después de descansar un rato, cual lagartos al sol en el patio, salimos de excursión; primera parada: oficina de información turística, como buenas pajueranas. Provistas de mapa e indicaciones, caminamos un poco por ahí, visitamos una feria artesanal (que se extendía a lo largo de una diagonal que iba en subida, omg!), y de ahí fuimos al Cerro del Lago (no sin unas cuantas protestas de mi parte, diciendo que "nos iba a agarrar la noche en la escalada". Tardamos unos 15 minutos en subir...). Muy lindo lugar, con una vista genial de la ciudad. También había un castillito, el "Castillo Morisco". Luego, vuelta a pasar por la feria, y créanme, hay que hacer más fuerza al bajar que al subir, básicamente para no irse a la mierda rodando por la bajada :P 

Antes de subir al cerro

Una parada técnica en un bar para un té y sandwichito, y vuelta al hotel. Era tal el cansancio que teníamos que llamamos a un delivery para que nos trajeran la cena! Esa noche nos desmayamos en la cama.

El viernes, después del desayuno en el hotel (qué ricos desayunos!), arrancamos para el Cerro del Centinela, otro lugar muy recomendable. Es donde están las aerosillas, y hay varias actividades para hacer (aunque llegamos tarde para la cabalgata, buu). Es muy lindo. Escalamos, nos asomamos a precipicios... ok, estoy desvariando de nuevo; caminamos por ahí, tomamos mates en las inmediaciones, reservamos para almorzar (previsoras, las gordis, no fuera cosa que nos quedáramos sin almuerzo!) y nos fuimos a las aerosillas.

Un rato después de bajar, y luego de más mates por ahí, almorzamos en el parador del lugar, en donde se come criminalmente bien. Antes de irnos, se impusieron las compras de productos regionales varios.

Chiquis@Cerro del Centinela

La idea, una vez que nos fuimos del Centinela, era llegar a la movediza; pero no tuvimos en cuenta la procesión del via crucis y demás delirios colectivos... dimos un millón de vueltas tratando de pasar, primero para ir a la Movediza (cosa que no logramos), y después ya para volver al hotel! A cada intersección que llegábamos, nos ponían un cono naranja y no nos dejaban pasar!!

Finalmente logramos llegar, pero enseguida volvimos a salir. Las turras estas me hicieron caminar leguas (bueh...), para llegar al lago y su correspondiente dique, y ahí sí que nos agarró la noche! Pero de noche se veía lindísimo, así que #WIN; y después, volviendo por el centro, paramos a comer (porque si volvíamos al hotel a bañarnos y cambiarnos, iba a ser otra noche de delivery :P) en Frawens (sí, hay uno en Tandil); pizza, cerveza, muchas risas y un postre asesino.

Te lo recomienda Club Cormillot...

El sábado a la mañana, finalmente, llegamos a la famosa piedra movediza, que no es ni una cosa ni la otra. La piedra original se cayó en 1912, y hace poco pusieron una "réplica", que no sólo no se mueve, sino que parece de cartón (no es de cartón, pero tampoco es piedra, lo busqué en Wikipedia!). El lugar es muy feo, no tiene linda vista de la ciudad, y encima en la base del cerro pusieron una feria tipo "la Salada", así que se las regalo... si van a Tandil, la dichosa piedra es completamente obviable. Juzguen por ustedes mismos...

Piedra (ponele) movediza (ponele)

La visita al Cerro de la Movediza fue breve, y después nos fuimos en busca de productos regionales, y un almuerzo, a Época de Quesos. No les voy a mentir, el lugar es una porquería absoluta, estructuralmente hablando. Pero eso pasa a un completo segundo plano una vez que empieza a llegar la comida... oh my god! Te sube la presión arterial de sólo mirar tanto fiambre :P

Dejame de joder...

Con nuestras compras y nuestro almuerzo a cuestas, nos volvimos al hotel, y el momento era inmejorable para entregarse a la siesta indiscriminada, cosa que hicimos todas menos Paz (pero ahí balanceamos, porque el primer día te dormiste todo querida! jajaja).

A la noche finalmente logramos salir, en busca de un postre (Anis se quedó, resistiéndose al postre, algo nunca visto), y ya dejamos todo listo para salir al día siguiente.

El viaje de vuelta fue súper tranquilo también, porque arrancamos en seguida después del desayuno, así que un rato después de las 2 de la tarde estábamos back in La Plata city, y así teminó nuestra escapada de finde largo.

1 comentario:

  1. Me gusto mucho el relato jajaja Lulaina Jones jajajaja!! La enana (?)

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