9 de julio de 2012

Vacaciones 2012 en la Riviera Maya (part III)

28 de mayo

Cuando me desperté, lo primero que hice fue saltar de la cama, abrir las cortinas para ver cómo estaba el día, y... soleado!! La tormenta del día anterior por suerte ya había pasado :D

Desayuné, y después me pasaron a buscar para llevarme a Xel-Ha, un parque acuático natural. No era una excursión con guía; me dejaron ahí, me dijeron a qué hora me pasaban a buscar, y adiós.

Mapa de Xel-Ha

Primero fui a explorar un poco, buscando la salida al mar, y después dejé todo en los lockers para ir a buscar mi equipo de snorkel y rumbo a la caleta, a ver peces de todos colores. Nunca antes había hecho snorkel, y el primer intento no fue muy exitoso. Me olvidé de respirar por la boca, instintivamente lo hice por la nariz (que está tapada con las antiparras, así que no hay forma de que entre aire) y me dio un poco de... digamos... pánico :P Me senté en la escalera de la caleta, y me dije a mi misma: "flor de pelotuda resultaste ser, Lulaina. Te ponés esas antiparras, y te vas a ver pececitos". Y eso hice, previa práctica fuera del agua de respirar por la boca, con el tubo (la imagen patética que debo haber dado, no quiero ni imaginarme).

Ya olvidado el intento fallido, podría haberme puesto a cantar "Bajo del maaaar bajo del maaaar ♫" como Sebastián el cangrejo de La Sirenita. Qué cantidad de peces, y qué colores!!! Dí vueltas por toda la caleta, chocha.

La caleta

Después de un almuerzo liviano (el parque era all inclusive, pero si uno va a estar toda la tarde adentro del agua, mejor no excederse...) me fui a recorrer un poco más, y me saqué una foto con una iguana gigante. Decididamente, uno de los mejores momentos del viaje xD

Elmyra, feliz

Después me fui en trencito hasta el inicio del río; ahí dejabas todas tus cosas, para hacer tranquila todas las actividades a lo largo del río, y cuando llegabas nuevamente a la entrada, tus cosas te estaban esperando ahí.

Empecé saliendo al río en una especie de rueda gigante, que recorría un túnel formado por manglares, y después salía a río abierto. Ahí podías tirarte al agua, quedarte en la rueda y remar, o sólo dejar que te lleve la corriente.

Siempre fui fan de los deportes extremos...

Se llegaba a un área para hacer tirolesa (que se llamaba "salpichanga"), trepar por sogas y otras actividades del estilo. Después de meditarlo un rato, y decidiendo que no puedo ser tan cobarde, me tiré por la salpichanga directo al río. Estuvo bueno, pero con una sola vez me alcanzó... 

Estuve un rato más chapoteando en el río (el uso de chalecos salvavidas era obligatorio), y después emprendí la bajada. En el camino me encontré con un sector llamado "Jungla de las hamacas" (a mi juego me llamaron!). Más tarde pasé por el observador fijo subacuático y estuve tomando sol en el sector de reposeras, hasta que se acercó la hora de la partida. Me di una ducha, cambio de outfit y a pasear por el gift shop y estación de fotos (la foto con la iguana y la de la rueda en el río son las que compré. Tuve muy poco tiempo la cámara conmigo, no era cómodo para hacer todas las actividades)

Llegué al hotel justo para bañarme e ir a cenar, y esa noche elegí Centenario, el restaurant mexicano (una vez que la recepcionista me aseguró que el picante era optativo). Obviamente, comí fajitas!

Viva México, cabrones!

30 de mayo

Era el último día completo que tenía para disfrutar, así que me levanté a las 6 y me fui a la playa antes de desayunar; quería recorrer sola el sacbé, y sacar unas fotos del día recién comenzando en la playa.


Voy a extrañar la playa...

Cuando se hicieron las 7 me fui a desayunar y volví a la playa. Me enteré de que parte del staff del hotel, de un grupo ecológico, iban a hacer una limpieza de la playa, e invitaban a los huéspedes a colaborar, así que me prendí. Nos dieron un gorrito y una remera con el logo... decía "ECO CAT". Esa soy yo! :P. Caminamos por toda la playa, mucho más allá de los límites del hotel; vimos nidos de tortugas marinas, y una de las chicas del staff me regaló un coral que encontró en la arena. Volví caminando con Fernando, que era el jefe del staff y sabía un montón de cosas de animales, de la playa y demás.

Vuelta a rostizarme a la reposera, sólo interrumpida por una ducha y almuerzo al mediodía. La playa estaba ideal para quedarse leyendo, aún cuando ya había bajado el sol.

Lamentablemente, al volver a la habitación fue momento de ordenar y volver a hacer la valija :(

Cené en Terrace nuevamente (qué lindo y qué rico todo!), y terminé la valija cuando volví a la habitación.

29 de mayo

Y llegó el día de la partida... me levanté a las 7 para el desayuno, porque estaba un poco nublado. Igualmente me fui a pasar la mañana en la playa, leyendo y vagueando en la reposera.

Hice la clase de stretching en la playa (participantes de la clase: el profesor, la profesora y yo), y me saqué fotos con otra iguana, más grande que la de Xel-Ha, llamada Chester, que era mucho más sociable y se subió a mi cuello. No sé cómo no me la robé :P

Al mediodía ya fue momento de bañarme y cambiarme, hacer el check out y partir rumbo al aeropuerto. 

Salí de Cancún hacia DF, ahí hubo unas horas de espera para la conexión (que fueron aprovechadas para hacer algunas compras en el free shop, rubro alcohol, muejeje), otro viaje de 10 horitas hacia Ezeiza, una pasada final por el free shop de acá (y bueno, me faltaba comprar toda la chocolatería!), y se terminaron mis maravillosas vacaciones.

No sé cómo, y no sé cuándo, pero voy a volver!

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