29 de octubre de 2012

La peor primavera de la historia

Bueh, no sé si de la historia, pero esta primavera, so far, está resultando de lo más decepcionante. Y eso me molesta mucho, porque la primavera es mi estación favorita del año.

Teóricamente, en primavera sale el sol más seguido, el clima se templa, cambiamos la pila de sacos y sweaters por vestimentas más livianas, que luego darán paso a las prenditas licenciosas del verano. Lo mismo sucede con el calzado: salen a relucir los bellos peep toes y, más avanzada la estación, oh sí, sandalias! Dan más ganas de pasear, de salir. Se acabó el frío, pero el calor no agobia. Hay flores, pajaritos y todas esas ñoñadas bellas.

Acá en La Plata, además, a mediados de la primavera la ciudad se pone más hermosa que nunca (perdón por la poca objetividad, pero yo le tengo mucho cariño a mi ciudad). Durante noviembre, que casualmente es el mes de su cumpleaños, empiezan a florecer los jacarandás (los del diagonal 73 son una hermosura!), hay un olor a tilo increíble por todos lados y, no sé, se pone más bella en general.

El tema es que con este clima horroroso, ni prendas livianas, ni sandalias, ni sol; y me van a romper todos los jacarandás, carajo!

Así que, a la deidad climática que corresponda, o a Thor, o a quien sea: arreglen el clima. Aprieten el botón de "Comenzar primavera" ya mismo. No me arruinen noviembre.

20 de octubre de 2012

R.I.P. Carina

Carina is no more.

Carina era mi notebook, una HP Pavilion que me regaló mi papá cuando me recibí, allá por marzo de 2010. Su nombre se debe a que la buena gente de Garbarino me vendió una notebook usada (había estado en exposición, luego me dijeron), por lo cual, en el primer encendido, que es cuando hay que darle un nombre al equipo, alguien le puso "Carina"; y con eso me encontré cuando prendí la compu en casa (bueno, no inmediatamente, debo confesar). Por supuesto que hice el reclamo y me la cambiaron por una nueva; pero a esa nueva le seguimos diciendo, cariñosamente, Carina (y digo "le seguimos diciendo" porque en cada boludez que se me ocurre, mis amigos siempre me secundan, por lo tanto TODOS le decíamos Carina a mi notebook). En fin.

Hace poco más de dos semanas estaba yo muy feliz en el Cuartelito, cocinando (sí, cocinando) mientras escuchaba The Wall desde el iTunes en Carina. De repente, sobre el final del segundo CD, me quedé sola gritando "Tear down the wall!". WTF? Mi inmediato pensamiento fue "se quemaron los parlantes de la notebook", demostrando que a suponer pelotudeces no me gana nadie. Me acerco a la compu, estaba apagada. Me asusté un poco. Intento prenderla de nuevo. No prendía. Empecé a entrar en pánico. Desconecté y reconecté todos los cables, probé con diferentes enchufes, saqué la batería, la volví a colocar, y nada. Para ese entonces ya estaba lista para tirarme al piso, ponerme en posición fetal y llorar. 

Después de limarle la cabeza a un par de poco afortunados amigos vía Whatsapp y chat (menos mal que tenía el celular...), me calmé un poco. Como el transformador del cargador estaba frío, supuse que se había quemado, por lo cual la computadora había dejado de cargar, había consumido la batería y se había apagado (haciendo gala, una vez más, de mi inagotable fuente de suposiciones erradas).

La llevé al service, y una semana después me dieron el diagnóstico: la mother estaba más frita que los churros de Manolos. Presupuesto para el cambio: $2.800. Obviamente arreglarla a ese costo no era una opción; tenía que comprar una nueva.

Yo adoro comprar cosas, en general; pero con el temita de la tecnología no me hace tanta gracia, hay que hacer demasiado research, todos te dan opiniones distintas, y me termino tarando. Al margen de que, con mi reciente mudanza, con todo lo que compré y todo lo que aún tengo que comprar, tener que hacer semejante inversión inesperada me ponía bastante nerviosa. 

Por suerte tenía un backup en el disco externo; que es donde también guardo las series, películas y algo de música. Eso, sumado a que desde el teléfono puedo navegar, chatear, twittear y facebookear (?), hizo que la ausencia de la compu no se sintiera tanto. Incluso tuve un incipiente intento de vida social! Salí viernes y sábados, me reuní un par de jueves con amigas, fui de visitas...

Pero eso ya se acabó :P

Después de dar muchas vueltas, decidí la compra de la nueva laptop, una Asus para más detalles, y hoy la fui a buscar a BA (me llevó mi amigo Juani, gracias totales a él. Ahora le debo una chocotorta.). Así que aquí estoy, posteando desde ella por primera vez.

Todavía la encuentro rara, es más grande que Carina (tiene number pad, oh yeah!), y tiene la tecla L (que Carina perdió en un accidente, cuando tenía apenas dos meses de vida...). Tiene el teclado americano, sin ñ pero configurado para español (con esto quiero excusarme por todos los typos que pueda cometer dentro de los próximos... digamos... 2 meses?). De a poco me iré familiarizando con ella.

Good bye Carina, fiel compañera. Bueno, no tan fiel, te cagaste arruinando a menos de tres años de tu compra, pero en fin... pasamos buenos momentos juntas (?).

Y bienvenida Asus.

5 de octubre de 2012

Problemas

Dice el dicho (?) que "si no sos parte de la solución, sos parte del problema".

Permítanme elaborar:

si no sos parte de la solución, tenés la opción de quedarte al margen. Ya sea porque no tenés una solución viable, o porque no te compete ser parte de la solución. Y, sabiamente, elegís no involucrarte, más que con alguna que otra palabra de consuelo.
Ahora bien, si no te quedás al margen, y no ofrecés una solución viable, empezás a ser parte del problema. Y cuánto más insistente te ponés con tus soluciones inviables, no adecuadas al caso y/o pelotudas, más vas incrementando el problema. A veces, incluso, te podés transformar en un problema mayor que el problema original.

Así que, si no sos parte de la solución, y tampoco te quedás al margen, sos parte del problema.

Y si sos parte del problema (y, para colmo, una parte del problema que no existía originalmente), me reservo el derecho de mandarte a la mierda.