28 de diciembre de 2012

Christian Louboutin Spring 2013 collection

Me enteré por ahí (?) que este año, para presentar su colección Spring 2013, Loubi no hizo la habitual cuenta regresiva con posterior descubrimiento en su site, sino que los fue largando, como quién no quiere la cosa, al e-shop. Tipo "Mirá qué lindos, querés comprarlos? Pues podés!"

La triste verdad es que no, Monsieur Louboutin, no puedo. Pero eso no quita que pueda admirarlos, linkearlos por todos lados, molestar en general con "OMG mirá miráaaaa lo que son estos zapatos!" y, por supuesto, bloggear al respecto.

Acá van, de los presentados hasta ahora, los que más me hicieron tironearme de las mechas al grito de "Necesito!!" (no, gente, no me arranco de verdad las mechas. Pero la imagen es graciosa).

Pigalle stripes. Sigo afirmando que los Pigalle son la perfección hecha zapato


V neck. Lloro de amor


 Cachottiere. Nombre poco feliz, preciosas booties.


Flo & Flo sling. Clásicos 100%


June. Ya se dejaron ver en algunas red carpets

*suspira*

Imágenes: http://us.christianlouboutin.com/us_en

26 de diciembre de 2012

WIMS XMas Edition: Qué festejo en Navidad

Las Fiestas de fin de año me entusiasman. Mucho.

A excepción de un par de años que no tuve mucho ánimo festejador (pero por cosas que no tenían nada que ver con la Navidad o el Año Nuevo), desde que tengo uso de razón me encanta esta época del año.

Muchos me han preguntado, dado que me lo paso manifestando mi ateísmo y desprecio por la iglesia católica (como institución. No tengo nada contra la gente que cree... cada loco con su tema :P), qué es lo que festejo en Navidad, entonces. Y la respuesta es: nada en particular. Festejo por la tradición misma de festejar. 

Que yo festeje "La fiesta del arbolito" tiene tanto sentido como que otras personas celebren el cumpleaños de Jesús, a decir verdad. Y si no, muéstrenme en qué parte de la biblia dice "Jesús nació un 25 de diciembre". Incluso personas que estudian la biblia (y, más aún, que se la toman en serio!) coinciden en que Jesús no pudo haber nacido en esa fecha. Hay, en cambio, un montón de celebraciones paganas que se realizaban alrededor de esa fecha, todas (o casi) relacionadas con alguna deidad que representaba al sol.

Cuestiones de religión aparte (porque no quiero herir susceptibilidades; o seguir haciéndolo, jejeje), mi festejo tiene más que ver con decorar la casa, juntarse con la familia, comer, reírse, pasarlo bien, hacerse regalitos, usar bombachas rosadas y brindar por absolutamente todo. Y así es como festeja toda la gente que conozco, y algunos incluso creen en Jesús, y andá a pedirles que te expliquen qué carajos tiene que ver el arbolito con el supuesto cumpleaños, pero bueno...

En fin: cada uno puede celebrar lo que más le guste, no? Y de la manera que mejor le parezca, mientras no joda a los demás, verdad?

Vivir y dejar brindar, ese es mi lema (?).

Feliz Navidad!

Bonus track (?): pedacitos de decoraciones navidenas en mi casa, todas a estrenar (menos la canastita de Papá Noel con caramelos; quería tener en mi nueva casa algo que hubiera estado en mi casa anterior)


21 de diciembre de 2012

WIMS XMas Edition: Pink

Hace un rato, mi hermana Ana se preguntaba, por Twitter, de dónde viene la tradición de usar una bombacha rosa en Navidad y una roja en Año Nuevo. Quiero aclarar que la susodicha anoche tuvo la fiesta de fin de año de su trabajo, y tal vez bebió un poco de más. Pero, dada la oportunidad de elaborar sobre temas tan profundos (?), lo haré.

En primer lugar, quiero aclarar que no tengo idea de dónde viene la tradición de la bombacha rosa, y cualquier intento de buscarlo en Google es inútil, ya que hay demasiadas teorías y todas suenan a verso. Lo más probable es que se le haya ocurrido a un visionario de la industria de la ropa interior, y desde entonces nos están vendiendo bombachas rosas a lo loco.

Hay discrepancias en cuanto a la tradición: Hay que estrenar bombacha rosa en Navidad, y volver a usarla (previo lavado, claro) en Año Nuevo? La bombacha rosa se regala para Navidad y se estrena para Año Nuevo? Se estrena bombacha rosa en Navidad, y roja en Año Nuevo?

Yo pasé por todas. De chicas, a mi hermana y a mí, #madre nos compraba la bombacha rosa para estrenar en Navidad. En algún punto, alguien dijo que había que usar la misma en Año Nuevo. Y un día, ya grandes (y con alma de trolas, se ve), Ana sacó de no sabe dónde eso de que para Año Nuevo la bombacha a estrenar debía ser roja, así que cumplimos fielmente con la milenaria tradición (milenaria, o "se me ocurrió hace un rato", bueno...).

Lo cierto es que cada año me compro ambos colores para estrenar en su correspondiente fecha. No me importa de dónde haya salido, para mí es una tradición que cumplo desde chica, y forma parte de mi folklore navideño (que incluye de todo menos a Jebús, eso de una...).

Pink

12 de diciembre de 2012

Sitting, wait... bah, puteando como una loca

Lucía vs Fibertel, round 2:

después de terminar el post anterior, esperé, y seguí esperando, y los Fiber boys no llegaban. Así que, a las 14.30, con la poca paciencia que me quedaba, me volví a comunicar vía chat (gracias, una vez más, a la conexión prestada del misterioso vecino bondadoso).

Me atiende, casualmente, la misma chica con la que hablé ayer, y me informa que los técnicos no iban a poder venir a casa por "problemas técnicos" nuevamente. Mi reacción fue tal que el mismísimo Hulk se hubiera sentido inofensivo al lado mío. No la insulté, pobre piba, pero hubo un par de mayúsculas, como para que se diera cuenta de que era muy afortunada por no tener que fumarme vía telefónica. 

Le dije que no me importaban los problemas técnicos, que ayer había pasado exactamente lo mismo y que hoy, una vez más sin avisar, pretendían volver a dejarme colgada. Era una tomada de pelo. La piba se deshacía en disculpas y yo: no quiero disculpas, quiero un técnico, HOY, en mi casa. Arreglalo.

"Per... pero..." PERO LAS PELOTAS. QUIERO UN TÉCNICO HOY. 

Después de 15 minutos de argumentaciones, quedó claro que no iba a aceptar un no por respuesta. Le dije, además, que quería saber cuál había sido el "problema técnico" en ambos días, y por qué no me habían avisado nada, porque iba a ir a hacer el reclamo personalmente a la sucursal más próxima a mi domicilio. Y que si tenía que volver a comunicarme una vez más con atención al cliente, iba a ser para pedir la baja del servicio. 

Plin, la palabra mágica.

"BAJA"

"Aguarde en linea", me dijo.

A los 3 minutos me entra un llamado de Fibertel para que confirme la solicitud de visita del técnico. Si le hubiera dado más fuerte al "1" del teléfono, le rompía la pantalla... mientras tanto, la chica del chat me confirmaba que sí o sí iban a venir los técnicos, "antes de las 19hs". Media hora después, los tenía tocando timbre en casa. 

"Estás enojada!" me dijo uno de los pibes. NO, SI TE PARECE! Les relaté lo sucedido, y medio que me dijeron que lo de "problemas técnicos" es bullshit para cuando tienen demasiados reclamos. Obvio. Ah, y también me elogiaron la deco navideña. 

Arreglaron el problema en 20 minutos y se fueron. Y yo me tuve que ir a la oficina a poner la cara un poquito... llegué 16.30. Pero con la satisfacción de haberlos obligado a mandarme al técnico.

Gané. Bueno, me boludearon durante dos días, pero al final, gané.


Sitting, waiting, wishing

Cuando me mudé al cuartelito, Fibertel y su modem se instalaron antes que mi propia cama, lo cual les puede dar una idea de la relevancia que le otorgo a tener una conexión a internet. Para ser honesta, trabajo muy poco desde casa, así que la uso mayormente con fines recreativos y sociales.

Hace poco más de una semana, la conexión empezó a fallar. Primero eran microcortes esporádicos, luego se hicieron más seguidos y no tan "micro", hasta llegar a la situación en la que estoy desde hace cuatro días: tengo internet durante unos 20 minutos al día, distribuidos en lapsos de 3 minutos de conexión cada vez.

Obviamente, ante la primera falla (el lunes 4/12), me comuniqué con el servicio técnico, en donde me dijeron que, efectivamente, detectaban un problema de conexión (Thank you, Captain Obvious!) y que me iban a mandar al técnico el día martes 11/12, entre las 12 y las 19.30 hs. Les pedí si me podían acotar un poco el tema del horario, porque trabajo de 8 a 16, y obviamente me dijeron que no, que los turnos de servicio técnico son así, y que la otra opción horaria era de 8 a 15. En fin, lo acepté porque no había mucho por hacer. Así que ayer estuve en la oficina, desde las 12, esperando a que suene el teléfono con el llamado que confirmaría la visita, para salir disparando a casa (vivo cerca de donde trabajo, vale aclarar). 

A eso de las 13 hs me llamaron, pero no se escuchaba nada del otro lado de la línea, sólo estática. Inmediatamente llamé a atención al cliente para explicar lo sucedido, y pedir que me confirmen la visita. Ellos, según dijeron, no podían hacerlo desde ahí, pero que me quedara tranquila, que me volverían a llamar "en breve".

Esperé hasta las 16, sin novedades. Me fui de la oficina a casa, y aún sin novedades. A las 17.30, usando el wifi prestado de un buen vecino, me comuniqué vía chat para ver qué pasaba, y la operadora me informa que "no hay ninguna visita pactada para mi domicilio". Tratando de no transformarme en the Hulk, le expliqué todo lo sucedido, desde el primer reclamo hasta la última comunicación. Ahí me dijo que en realidad, la visita había sido suspendida. "Yse puede saber por qué carajos la visita ha sido suspendida?" Parece que por un problema técnico/de sistemas/ de la garcha con los técnicos. "Y se puede saber por qué mierda no me avisaron, y me dejaron clavada como una pelotuda en mi casa, esperando a unos técnicos que  jamás iban a llegar? Y, más importante aún, para cuándo me van a reprogramar la visita?". Muchas disculpas y blah, y la visita se había reprogramado para el 19/12 entre las 8 y las 15 hs.

No. NO. 

Eso le dije, así nomás: NO. Hace más de una semana que estoy con problemas técnicos, me banqué la espera, y ahora, que ustedes cancelaron el turno, SIN AVISARME, y me lo quieren reprogramar para dentro de más de una semana? No. Necesito una resolución esta semana.

"Yo la comprendo, y sepa disculpar, pero blah blah blah..."

NO. No me interesa. Quiero una resolución esta semana. No fui yo la que canceló el turno, así que no voy a esperar más de una semana más.

"Pero los técnicos, y el horario y blah blah blah".

NO. Quiero una solución AHORA, no para navidad.

"Bueno, voy a consultarlo con Jabba the Hut" (probablemete me dijo "con mi supervisor", pero bueno).

En eso, se ve que mi vecino donante de wifi apagó el modem (o también tiene Fibertel y le anda como la garcha), y se me cortó la conexión al chat, mientras esperaba que vuelva la señorita venezolana (?) que me estaba atendiendo. Mi furia debe haber generado una conmoción cósmica (???), porque a los 3 minutos me llama la misma señorita al celular, para decirme que se nos había cortado la comunicación (You don't say...), y que había logrado conseguirme una visita para mañana (es decir, para hoy) entre las 8 y las 15 hs. Y bueh, le cabe a la oficina, pensé. Y tomé el turno.

Hoy a las 8 am ya estaba levantada, con un sueño indescriptible. Me puse a hacer cosas de la casa, leer el diario, boludear... cualquier cosa que no implicara tirarme de nuevo en la cama, porque "me tiro a ver una peli para matar el tiempo" iba a significar, casi seguramente, quedarme dormida. Y yo, que de noche escucho un alfiler caerse en la otra cuadra y me despierto, de día me duermo como si me desmayara, y los de Fibertel se iban a cagar llamando y tocando el timbre.

Llamé dos veces, una a las 8.30 y otra a las 12.30 para verificar que todavía estuviera vigente mi solicitud de visita. Lo está. 

Pero son las 13.30 y aún estoy esperando. 

Vayan alertando a la policía porque, si a las 15 aún no llegaron, me tomo un taxi hasta la sucursal de Cablevisión/Fibertel más cercana a mi domicilio y ROMPO TODO.


(Btw, por favor no me sugieran que me cambie de companía. Ya tuve Speedy y casi me generan una úlcera. El proveedor local, Netverk, es carísimo. Y no hay más opciones.)

9 de diciembre de 2012

Harry Potter y los grandes WTF de Warner Bros.

Las adaptaciones de libros al cine suelen decepcionarme muchísimo si leí el libro antes de ver la película. Hay algunas honrosas excepciones, pero son muy, muy pocas, a mi gusto.

Cuando empecé a leer los libros de Harry Potter (alrededor del año 2000, porque ya había salido hasta el cuarto inclusive), Warner Bros. ya había comprado los derechos para hacer las adaptaciones (bueno, las masacres del libro) cinematográficas. Los libros me venían gustando mucho, y me imaginé que las películas nunca iban a estar a la altura de las circunstancias, pero igualmente fui al cine cuando se estrenó la primera. La decepción fue inmensa. Es obvio que no van a poder meter un libro entero en una película de un par de horas, pero... lo que sí entra en la película, por qué carajos lo tienen que cambiar tanto, cuando no hay necesidad? 

Recuerdo que salí del cine indignada, y dije "Ni en pedo voy a ver el resto de las películas de la serie, cuando salgan!". Un año después, obviamente, fui al estreno de la segunda. Y después, al estreno de la tercera. Y de la cuarta, y de la quinta. Y las odié a todas, a cada una un poco más que la anterior (no, en realidad creo que la tercera fue la más lame de todas...). El cast, a excepción de Alan Rickman que personificó a Snape de manera soberbia, y Harry, Ron y Hermione, que safan, es horrendo. Actores de puta madre como Ralph Fiennes (Lord Voldemort), Maggie Smith (Minerva McGonagall) y Gary Oldman (Sirius Black) apestan en sus pepeles. Cada vez que salía del cine, me prometía que no iba a ver la siguiente. Y no lo cumplía, por supuesto.

Para ese entonces, ya habían salido los siete libros, uno mejor que el otro, en particular los últimos tres. Y, en vista de lo que habían hecho con la quinta película, ya me esperaba cagadas masivas para el final de la saga cinematográfica. 

Pero como a mí me encanta tirar la guita, pareciera, fui al estreno de la sexta y séptima películas también. La séptima es la primera parte del último libro, que desdoblaron en dos partes, y cuando salí de verla en el cine, dije más firmemente: "Ahora sí, por el honor, juro que no voy a venir al cine a ver la última película!". 

Y lo cumplí.

Pero un buen día, y porque se ve que me gusta sufrir, me la bajé. Y recién la miré. Creo que nunca exclamé tantas veces "Uh, cualquiera!!" como mientras miré esa película. Ni siquiera mirando Twilight, y con eso les digo todo.

Por qué, por qué hacen esos horrores? Por qué agarrar un libro con una historia maravillosa, interesante y bien escrita, y arruinarlo así?

Estoy indignada.

Imposible hacer una lista de todos los horrores de esa película, pero acá van un par, de muestra:

Primero, durante todos los libros (y también lo mencionan en las películas) se dice que Harry es igual a James, excepto por los ojos, que son verdes, iguales a los de Lily. Pues bien, al menos fueron coherentes en una cosa: son igual de cambiantes...

Baby Harry y Lily, de pequeña. Y los ojos verdes?

 Ah, ahí están xD

Y segundo... en el epílogo del libro no decía nada sobre Harry haciéndose cirugía estética para corregir la cicatriz. De hecho dice, y cito: "As Harry looked at her, he lowered his hand absentmindedly and touched the lightning scar on his forehead". Sin embargo...

Dafuq, Harry?

En fin, un horror. Y yo no escarmiento más. 

Creo que voy a releer (por vez n° 7 millones) mi copia de Harry Potter and the Deathly Hallows, para sacarme la horrible sensación que me dejó esa película.

3 de diciembre de 2012

My way


No sé si a ustedes les pasa, pero para mí hay cosas que deben hacerse sí o sí de determinada manera o en determinado orden. O cosas que no hay que hacer bajo ningún punto de vista. 

Mientras van llamando a los hombres de blanco para que me pongan el chaleco y me lleven, les cuento algunas de las cosas que para mí son ASÍ y de ninguna otra manera:

1. El agua para el té se hierve. Sobre todo si es té en saquitos. Para el té en hebras, se hierve y se deja enfriar un poquito antes de verterla (?) en la tetera.

2. Los sándwiches de miga y pan lactal de cualquier pic nic que se precie de tal deben cortarse en diagonal, produciendo dos mitades en forma de triángulos. Se admite, para consumo en casa, la variante de cortarlos en cuatro cuadraditos o triangulitos, porque son fáciles de picotear mientras miramos TV o jugamos a algo en la compu.

3. Al hacer la cama, la sábana no ajustable se coloca del revés, para que, al doblarla sobre el acolchado, se vea correctamente.

4. En Excel, los números siempre, SIEMPRE deben llevar puntos separadores de miles. Y, en la mayoría de los casos, dos decimales.

5. Al comer pastas, primero se les pone el queso rallado y, arriba de él, la salsa (sin cubrir todo el queso, obvio).

6. Las puertas del placard siempre se deben cerrar antes de dormir; y dentro del mismo, los ganchos de las perchas siempre deben mirar para el mismo lado: abertura hacia adentro.

7. Nunca, NUNCA JAMÁS hay que combinar negro con marrón chocolate.

8. Los postres, para ser merecedores de tal título, deben tener, sí o sí, chocolate y/o dulce de leche, y NO tener frutas. Las tortas de cumpleaños que se ven suculentas por fuera, pero adentro tienen frutillas o duraznos me ponen realmente furiosa.

9. Si hay que abrochar varias hojas juntas, el ganchito (uno solo, nada de esa ñoñada de doble ganchito) se colocará en el margen superior izquierdo, con una inclinación aproximada de 45º.

10. Cuando la pileta de la cocina tenga dos "compartimentos", en el de la izquierda se lavará, y en el de la derecha se dejarán los platos limpios y enjuagados para que se escurran. No entiendo por qué hay gente que lo hace al revés. Supera mi capacidad de entendimiento, de verdad.

11. Al cepillarse los dientes, el orden de los pasos es el siguiente: mojar el cepillo, ponerle pasta dental, volver a mojar el cepillo con la pasta ya colocada, y luego comenzar el cepillado.

Y hay más, pero no quiero asustarlos. Tanto.