12 de diciembre de 2012

Sitting, waiting, wishing

Cuando me mudé al cuartelito, Fibertel y su modem se instalaron antes que mi propia cama, lo cual les puede dar una idea de la relevancia que le otorgo a tener una conexión a internet. Para ser honesta, trabajo muy poco desde casa, así que la uso mayormente con fines recreativos y sociales.

Hace poco más de una semana, la conexión empezó a fallar. Primero eran microcortes esporádicos, luego se hicieron más seguidos y no tan "micro", hasta llegar a la situación en la que estoy desde hace cuatro días: tengo internet durante unos 20 minutos al día, distribuidos en lapsos de 3 minutos de conexión cada vez.

Obviamente, ante la primera falla (el lunes 4/12), me comuniqué con el servicio técnico, en donde me dijeron que, efectivamente, detectaban un problema de conexión (Thank you, Captain Obvious!) y que me iban a mandar al técnico el día martes 11/12, entre las 12 y las 19.30 hs. Les pedí si me podían acotar un poco el tema del horario, porque trabajo de 8 a 16, y obviamente me dijeron que no, que los turnos de servicio técnico son así, y que la otra opción horaria era de 8 a 15. En fin, lo acepté porque no había mucho por hacer. Así que ayer estuve en la oficina, desde las 12, esperando a que suene el teléfono con el llamado que confirmaría la visita, para salir disparando a casa (vivo cerca de donde trabajo, vale aclarar). 

A eso de las 13 hs me llamaron, pero no se escuchaba nada del otro lado de la línea, sólo estática. Inmediatamente llamé a atención al cliente para explicar lo sucedido, y pedir que me confirmen la visita. Ellos, según dijeron, no podían hacerlo desde ahí, pero que me quedara tranquila, que me volverían a llamar "en breve".

Esperé hasta las 16, sin novedades. Me fui de la oficina a casa, y aún sin novedades. A las 17.30, usando el wifi prestado de un buen vecino, me comuniqué vía chat para ver qué pasaba, y la operadora me informa que "no hay ninguna visita pactada para mi domicilio". Tratando de no transformarme en the Hulk, le expliqué todo lo sucedido, desde el primer reclamo hasta la última comunicación. Ahí me dijo que en realidad, la visita había sido suspendida. "Yse puede saber por qué carajos la visita ha sido suspendida?" Parece que por un problema técnico/de sistemas/ de la garcha con los técnicos. "Y se puede saber por qué mierda no me avisaron, y me dejaron clavada como una pelotuda en mi casa, esperando a unos técnicos que  jamás iban a llegar? Y, más importante aún, para cuándo me van a reprogramar la visita?". Muchas disculpas y blah, y la visita se había reprogramado para el 19/12 entre las 8 y las 15 hs.

No. NO. 

Eso le dije, así nomás: NO. Hace más de una semana que estoy con problemas técnicos, me banqué la espera, y ahora, que ustedes cancelaron el turno, SIN AVISARME, y me lo quieren reprogramar para dentro de más de una semana? No. Necesito una resolución esta semana.

"Yo la comprendo, y sepa disculpar, pero blah blah blah..."

NO. No me interesa. Quiero una resolución esta semana. No fui yo la que canceló el turno, así que no voy a esperar más de una semana más.

"Pero los técnicos, y el horario y blah blah blah".

NO. Quiero una solución AHORA, no para navidad.

"Bueno, voy a consultarlo con Jabba the Hut" (probablemete me dijo "con mi supervisor", pero bueno).

En eso, se ve que mi vecino donante de wifi apagó el modem (o también tiene Fibertel y le anda como la garcha), y se me cortó la conexión al chat, mientras esperaba que vuelva la señorita venezolana (?) que me estaba atendiendo. Mi furia debe haber generado una conmoción cósmica (???), porque a los 3 minutos me llama la misma señorita al celular, para decirme que se nos había cortado la comunicación (You don't say...), y que había logrado conseguirme una visita para mañana (es decir, para hoy) entre las 8 y las 15 hs. Y bueh, le cabe a la oficina, pensé. Y tomé el turno.

Hoy a las 8 am ya estaba levantada, con un sueño indescriptible. Me puse a hacer cosas de la casa, leer el diario, boludear... cualquier cosa que no implicara tirarme de nuevo en la cama, porque "me tiro a ver una peli para matar el tiempo" iba a significar, casi seguramente, quedarme dormida. Y yo, que de noche escucho un alfiler caerse en la otra cuadra y me despierto, de día me duermo como si me desmayara, y los de Fibertel se iban a cagar llamando y tocando el timbre.

Llamé dos veces, una a las 8.30 y otra a las 12.30 para verificar que todavía estuviera vigente mi solicitud de visita. Lo está. 

Pero son las 13.30 y aún estoy esperando. 

Vayan alertando a la policía porque, si a las 15 aún no llegaron, me tomo un taxi hasta la sucursal de Cablevisión/Fibertel más cercana a mi domicilio y ROMPO TODO.


(Btw, por favor no me sugieran que me cambie de companía. Ya tuve Speedy y casi me generan una úlcera. El proveedor local, Netverk, es carísimo. Y no hay más opciones.)

1 comentario:

Speak now, or forever hold your peace...