7 de mayo de 2013

Get a life

Hay gente que, por una cosa u otra, deja de ser parte de nuestra vida. Porque nos distanciamos, porque nos peleamos, porque se agotó el vínculo, porque terminamos la primaria y no nos vimos más...

Normalmente, cuando me distancio de alguien, sean cuales sean los motivos, no me interesa saber más nada de esa persona, con distintos grados de énfasis (desde el "no quiero saber más nada de ese/a pelotudo/a, ni me lo/a nombres!", hasta "meh, esta manchita en el escritorio me genera mil veces más interés que lo que sea que esté pasando en la vida de Fulano/a"). Ese desinterés abarca tanto la vida real como la virtual. ESPECIALMENTE la vida virtual. Qué carajo me importa lo que publican en Facebook, Twitter y demás, si se hablan con tal o cual persona, si están mejor o peor que hace años en las fotos...

Pues bien, parece que no todo el mundo es así. Algunos se obsesionan, otros lo hacen de chusmas, o porque no tienen una vida interesante de la que ocuparse, entonces se ocupan de la de los demás, aún (o especialmente) cuando los vínculos se rompen.

Y no es que "oh, quiero ver lo bien que le va en la vida y alegrarme por eso". Usualmente, todo lo contrario.

No entiendo esos comportamientos. Jamás los entendí, y jamás los entenderé. Gente que apenas conocés, o con la que hace años que no hablás, que te agrega al Facebook sólo para chusmear. Gente con la que hablás poco y nada, pero te consta que leen todas y cada una de las publicaciones que hacés en cada red social. Gente a la que te cansaste de bloquear en todos lados (perfiles reales y perfiles fake que se inventaron con el solo objetivo de escribirte), entonces te sigue los pasos por Blogger, por ejemplo, porque es público...

A mí mucho no me importa, porque lo que quiero que sea privado o restringido, lo es; y fundamentalmente, porque tengo una vida que pasa por afuera del mundo virtual, y ahí no se pueden meter, por mucho que lo intenten. Y porque si quiero retomar contacto con alguien de mi pasado (y esto lo hago sólamente si lo siento), levanto el teléfono, o escribo un mail. Y ya.

Pero es triste que tengan tan poca vida, y tan pocas cosas importantes de las que ocuparse, que se desesperan por ver en qué anda una...

GET A LIFE.

2 comentarios:

  1. Hay cada pelotudo dando vueltas... Te quiero hacer una consulta zapateril (?)... Para usar zapatos de los que hacen doler los pies (lease tacosssss), usas alguna de esas cositas de silicona que hay en el mercado? Porque llegue a la conclusion que mi gran problema en esta vida no es caminar con los tacos, es aguantarlos puestos XD, y como no conozco gente que le guste usar zapatos que vayan mas alla que una chata, te pregunto a vos que sos re grosa :) te adelanto que tengo pie ancho :S

    Besos Lu

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    1. Anita! Depende de dónde te duela, vienen pads de silicona/gel que son buenísimos. A la mayoría lo que más les duele es la parte en donde se apoya todo el peso, la "almohadita" del pie, entonces ponen unas que son tipo media plantilla. si lo que te duele es el tobillo, por el roce, una curita. Y si lo que te matan son los dedos, me temo que mucha solución no hay. Yo también tengo los pies medio anchos, y hay pares que me matan los deditos, sobre todo los meñiques. A veces las curitas ayudan.
      El estirador de calzados es una buena opción para zapatos que te aprieten mucho en los dedos: si lo aplicás localizado, no te altera el talle, sino que te estira la parte que necesites. Fijate en este post, que muestro uno: http://theshoesroom.blogspot.com.ar/2013/05/este-ano-mi-amiga-jims-viajo-espana-y.html
      Y siempre después de un día de tacos "intensos", estirar bien los gemelos (te ayuda a que no se acorte un tendón que hay por ahí) y un masajito con crema después de la ducha.
      Espero que te sirva, beso!

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