3 de junio de 2013

La ridícula mentira del cuero "ecológico"

No sé exactamente cuándo fue que los genios del marketing empezaron a propagar la expresión "cuero ecológico", o "ecocuer" para referirse a la cuerina; pero cada vez que lo escucho, me indigno.

Y esto no tiene nada que ver con mi preferencia por el cuero. Estoy dispuesta a reconocer, incluso, que hay algunas cosas de cuerina que no están del todo mal, y que hay otras que están francamente lindas.

Lo que me molesta es esa cosa de demonizar al cuero porque se matan animales para obtenerlo, y concluir entonces que la cuerina es un sustituto "ecológico" del mismo.

La cuerina, por si no lo sabían, es PLÁSTICO, señoras y señores. Más precisamente, se fabrica a partir de uno de los tipos más comunes y más versátiles de plástico: el PVC. Este, como todos los plásticos, es un derivado del petróleo. Ya no suena tan "ecológico", verdad?

Los plásticos, de más está decirlo, no son biodegradables, y tardan siglos en ser degradados por los agentes naturales. El PVC, casualmente, es uno de los más resistentes a la degradación.

Es cierto que el cuero natural no es ningún santo: en el proceso de curtirlo y trabajarlo para transformarlo en , por ejemplo, las bellezas que rompen mi tarjeta de crédito regularmente, se usa un montón de agua y químicos contaminantes, y encima después esa agua (contaminada) va a parar a ríos. Y el charol, a su vez, es un cuero cubierto con varias capas de barniz de poliuretano, lo cual hace que tampoco sea biodegradable.

Pero acá la cuestión no es cuál de los dos es más dañino para el medio ambiente, sino que uno de ellos (y el más feo :P) se quiere hacer pasar por "ecológico". Al cuero natural nadie te lo quiere vender como algo que no es. Sí, la industria del cuero contamina, y sí, proviene de animales muertos. Pero nadie te lo disfraza, porque todos sabemos qué es y de dónde viene, cosa que, evidentemente, no pasa con la cuerina (porque me cuesta creer que alguien que sepa exactamente qué es el "cuero ecológico" lo llame de esa manera, a no ser que tenga intereses económicos involucrados en el asunto).

La idea tampoco es hablar pestes del plástico: incontables cosas que usamos diariamente están hechas de plástico, aunque sabemos perfectamente que no es el mejor amigo del Planeta.

Elegimos usar cuero, y elegimos usar plástico a pesar de lo que son.

Cada uno tiene sus principios y preferencias: por mi parte, sólo uso cuero de vaca. Soy consciente de que hay que matar vacas para obtener el cuero, pero también como carne, y para obtener la carne también hay que matar a la vaca. Y, francamente (y perdón si hiero alguna sensibilidad), no me tortura el hecho de pensar en la matanza de vacas. Jamás usaría, eso sí, cuero de animales en peligro de extinción, o pieles. Con el cuero de vívora tendría que averiguar un poco de qué especies se obtiene, no estoy muy enterada del tema.

La cuerina no goza mucho de mi simpatía: no tiene la misma calidad, duración ni belleza que el cuero.

Ahora bien, si hay gente que se niega a usar cuero porque le da pena que maten a las vacas, me parece perfecto. Si lo quiere reemplazar con cuerina, también me parece perfecto. Ahora, si esa misma gente se cree que es muy "ecológica" por hacerlo, me parece un poco ridículo. Y si encima frunce el ceño ante mi insensibilidad respecto a la muerte de vaquitas inocentes, me parece que se pueden ir a la mierda montados en la vaca violeta de Milka.

2 comentarios:

  1. muy cierto todo! creo que muchos usamos cuerina porque no podemos pagar cuero real! jajaja mientras no se nota eta todo bien! pero la verdad es que aunque te duela q sea un animal esas vacas de todas formas vana ser sacrificadas para darnos de comer...

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  2. Cuero: Vaca reciclada
    Cuero "ecologico": Plastico no biodegradable

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