15 de septiembre de 2013

Zac Posen Spring 2014 RTW

Recién anoche tuve tiempo (y ganas) de ponerme a curiosear un poco los desfiles de las semanas de la moda en las distintas ciudades en las que se estuvieron realizando. Obviamente, lo primero que hice fue buscar las colecciones que tuvieran "Louboutins for...", pero esos posts fueron a parar a mi otro blog (los pueden leer acá y acá).

Después empecé a seleccionar por diseñador, de los que más conozco y/o me gustan, y caí, inmediatamente, en el desfile de Zac Posen. No toda la colección me enloqueció, pero hay muchos vestidos divinos. Y uno, en particular, me hizo pegar un gritito y saltar de la silla, literalmente.

Mis elegidos:

Fit n' flare. El rojo es hermoso.

Blanco, en dos opciones de largo.

Etéreos. La altura que se necesita para estos...

Más blancos.

100% Zac Posen's silhouette.

El vestido del gritito y el salto en la silla. Enloquezco.

Here comes the bride. Con semejante vestido, el novio te queda a dos metros...

Fuente imágenes, y la colección completa: Vogue.

10 de septiembre de 2013

Y volvió, nomás

Desde que empezó toda esta onda de resucitar golosinas de antaño, lo único en lo que podía pensar era: que vuelva el Nussini, por favor!!

Ah, el Milka Nussini, esa oblea maravillosa, rellena con una pasta con sabor a avellana, que devoré sin miramientos en mi infancia... bueno, no recuerdo si en la infancia, exactamente, pero hace una pila de años, seguro.

Hasta que hace un par de días me crucé de casualidad con uno de los anuncios de Facebook que tiraba la noticia del año (bueno, gorda, pará):

#VuelveNussini

Vuelve Nussini? VUELVE NUSSINI!!!

Y, pese a la desilusión sufrida con la vuelta del alfajor Suchard, me volví loca de felicidad, y necesitaba uno ya, pero YA. Pero resulta que todo llega un poco más tarde a La Plata, y no lo había visto en los kioscos aún. 

Hasta que finalmente hoy, cuando bajé al kiosco de la oficina a comprarme una insípida barrita de cereal, lo vi: el ÚNICO que les quedaba. Poco faltó para que me tire encima del mostrador, al grito de "DAME ESE NUSSINI!!!"; pero me compuse, y tiré un modesto "me llevo este, también", como quien no quiere la cosa, mientras babeaba mentalmente.

Llegué a mi escritorio, saqué la foto de rigor para Whatssapearle a mi hermana (otra Nussini-lover), y lo abrí, mientras mi hermano pedía que le convide, y yo lo miraba como si me estuviera pidiendo que le done un riñón, o peor, porque riñones tenemos dos, pero Nussini había uno solo (igual, al final le convidé, porque la criaturita nunca llegó a probarlo, era muy pequeño cuando lo discontinuaron).

Como decía, lo abrí, y ahí nomás le hinqué el diente; veredicto: ES LA GLORIA MISMA. 

Es tan rico como lo recuerdo. O más correctamente: recuerdo que era riquísimo, y este que comí hoy estaba riquísimo también, así que prueba superada para el Nussini reloaded.

Ahora, hasta que resuciten los chocolatines Arcor, no paro.

Vayan sabiendo que, para mi cumpleaños, quiero que todo el mundo me regale Nussinis.

No, Milka no me paga.