15 de octubre de 2014

AFIP y la devolución de las percepciones por compras en el exterior - RG 3450

Visto:
el régimen establecido por la RG 3450 de AFIP, que dispone una percepción a cuenta de los impuestos a las Ganancias o a los Bs. Personales por:
- compras en el exterior con tarjeta de crédito, ya sea in situ o por internet (35%);
- compra de moneda extranjera para viajes o para ahorro (35% y 20% respectivamente);
- compra de pasajes y paquetes turísticos al exterior (35%);

Y considerando:
- que a todos, o casi todos, nos han garchado con las susodichas percepciones;
- que los monotributistas y empleados en relación de dependencia a quienes no les retienen Ganancias, y no declaran Bienes Personales, no podemos descargarlas en ningún lado;
- que estábamos seguros, pero seguuuuros de que la AFIP jamás nos iba a devolver un mango;

la Administradora General de este Blog resuelve relatarles lo siguiente:

estaba yo ayer muy tranquila en la casa de mis padres, que también es mi domicilio fiscal, con el gato a upa, tomando mate y charlando con mi mamá. De repente, se acerca mi viejo: "Ah, te llegó una carta, tomá."


El logo de AFIP en un sobre por demás gordito no es algo que a uno le guste ver. No quiero usar la palabra "pánico", pero... digamos que, trabajando en lo que yo trabajo, la paranoia ante un sobre de esas características no es una reacción poco común.

Lo abrí, saqué el fajo de papeles que contenía, lo leí. No lo podía creer. Lo leí otra vez. Sacudí la cabeza, incrédula, intentando asimilar la información que estaba leyendo: "CONVALIDACIÓN DEL SALDO SOLICITADO". Básicamente, AFIP me decía que me iban a devolver las percepciones RG 3450 de 2013, en respuesta a mi solicitud mediante el F 746. 

Esta mañana llamé a la AFIP de calle 50, sector Revisión y recursos (A.K.A. "piso 5to"), para decirles que todo muy lindo y gracias, cuándo me acreditan la devolución en mi cuenta bancaria, oportunamente informada? Me atendió una señora muy amable, llamada Mabel, que primero me dijo "Ahhh recibiste esa notificación? Sos una afortunada, realmente" (no, Mabel, afortunada sería si Fassbender me invitara a salir una noche de éstas, pero bueh...). Me dijo que era una de las devoluciones "sistémicas" (que yo interpreto que será de las que son más o menos automáticas, sin mucha revisión por parte del elemento humano de AFIP), y que de 10.000 solicitudes, habían salido 600 sistémicas, aproximadamente. Después me largó un institucional sobre cómo están trabajando mucho en el tema, que están sacando devoluciones, pero que son tantos pedidos que bueno, no dan abasto, son sólo tres personas en el sector, bla bla bla.

Yo, como Michael Bublé, quería cantarle "Tell me cuándo, cuándo, cuándo ♪ " (me piensan acreditar la devolución), pero la escuché pacientemente, con muchos "ajám" y "sí, claro, entiendo". Finalmente, me dijo que algunos contribuyentes que habían recibido su devolución, habían llamado a AFIP para contarles la feliz noticia (?), y que el tiempo estimado de devolución en base a esos datos era de entre 20 y 40 días.

Así que ahí tienen. 

Esperaré un par de meses, a ver qué pasa. Si realmente me acreditan la devolución, sólo me faltará cruzarme con un unicornio trotando por calle 8, y lo habré visto todo.

(Si necesitan saber cómo pedir la devolución, mándenme un mail y les explico. Así de buena soy.)

EDIT: 

Luego de un par de meses, me acreditaron el importe en mi caja de ahorro. En el interín (?), a mi hermana le acreditaron la devolución, también de 2013, por un importe sustancialmente mayor que el mío, y sin haberle mandado cartita ni aviso de ningún tipo.


13 de octubre de 2014

The gospel of Loki

Siempre que termino de leer un libro que me gustó mucho tengo toda la intención de escribir un post sobre él para recomendarlo; pero por una cosa o por otra (básicamente, porque PAJA), nunca lo hago. Pero justo recién terminé uno que me encantó. Y es feriado, y estoy terminando el desayuno, sentada en la mesa con la compu al lado... el momento es óptimo para escribir.

El libro en cuestión es The Gospel of Loki, de Joanne M. Harris. Se pasea por muchos de los mitos nórdicos, pero todos hilados en forma de relato continuo, y el narrador es nada más ni nada menos que Loki, the Trickster God, contando su versión de los hechos, desde la creación del mundo hasta Ragnarok.


Está excelentemente narrado, con toques de humor y un vocabulario muy poco solemne. Es inevitable ponerse del lado de Loki desde el primer momento; y es imposible no imaginárselo exactamente como el Loki de Tom Hiddleston, con su encanto malvado y ese je ne sais quoi que ha arrancado suspiros a más de una que conozco (y a mí, en primer lugar).

Yo les recomendaría adentrarse un poco en los mitos nórdicos antes de leer The Gospel of Loki; no porque sea imprescindible para entenderlo, pero porque hay muchos chistes que se perderán si no; y porque de esa manera, además, se aprecia la diferencia entre el relato del mito con la descripción subjetiva de Loki. Y leer la misma historia contada desde dos perspectivas muy distintas es parte del encanto de este libro.

Mi conocimiento previo de mitología nórdica estaba dado por el libro The Norse Myths, que leí hace un tiempo. Me lo recomendaron como EL libro para comenzar a adentrarse en el tema, y es muy bueno porque cuenta todos los mitos, más o menos ordenados, pero en relatos separados, como cuentos.

No tengo idea de si alguno de estos dos libros se consigue acá. Yo me compré The Norse Myths en The Book Depository, y The Gospel of Loki en Shakespeare and Company, cuando me fui de vacaciones (pero también está para pedirlo en TBD).


6 de octubre de 2014

De excursión en mi ciudad II

Mientras sigo dando vueltas para escribir los posts de mis últimas vacaciones (nada menos que en Paris!), les muestro mi segunda salida de excursión por La Plata, algo que debería hacer más seguido. Si bien no es una ciudad WOW QUÉ GRANDE, tiene varias cosas para ver. Aunque, sigo insistiendo, le falta cuidado. De las autoridades, en las cosas más grandes o estructurales; pero también de la gente, en el cuidado y limpieza cotidianos. En fin, no me hagan hablar de esto que me enojo (?)

Así que el fin de semana pasado salí, zapatillas, mochila y cámara listas, sin mucha idea de a dónde iba a ir.

Como siempre, casi sin pensarlo, tomé la Av. 53, que es una de mis favoritas, porque tiene un boulevard por donde se puede caminar (al igual que la Av. 51, pero por algún motivo, la 53 me gusta más). Se ve que hace poco estuvieron pintando los faroles y pimpeándola un poco, porque está más linda.



La Catedral, vista desde 15 y 53. Vaya uno a saber por qué, la están enrejando.

Crucé Plaza Moreno, sin parar en la Catedral (que fue objeto de mi último post de este estilo); en cambio, encaré para el Palacio Municipal, que está justo enfrente.

La Primavera. Pertenece al conjunto escultórico "Las cuatro estaciones" que hay en Plaza Moreno.

La Muni.


Hasta ese día, sólo había entrado dos veces al Palacio Municipal, que yo recuerde: la primera fue cuando cumplí los 15, porque se estilaba ir a sacarse fotos ahí antes de ir para la fiesta. La segunda fue por error; tenía que ir a la Torre 1, pero me dijeron "andá a la Municipalidad". Como yo no sabía que en las Torres funcionaban dependencias municipales, fui a la única Municipalidad que conocía. Y sí, claro, todo el mundo se rió de mí, como corresponde.

Pero ese día me acerqué, y había una persona en la puerta. Le pregunté si se podía entrar, y me dijo "Mmmnosé, sí, bah, hay una reunión adentro, no hay nadie más..." Seguramente lo agarré desprevenido, a nadie se le debe ocurrir entrar a la Muni a turistear. Así y todo, remató con un "Bueno, pasá si querés".

Yo, cual japonesa con la cámara en mano, me mandé. Saqué algunas fotos, el tipo me miraba asombrado. Le pregunté si se podía entrar al Salón Dorado, si estaba abierto. Me dijo "Está cerrado, pero vení, te abro", luego de lo cual me dejó sola para que fotografiara a mis anchas. La peor decepción fue comprobar que el piano de cola que había hace años ya no está. Y que está bastante descuidado. Una pena, porque solía ser hermoso.



Hola, Pablo?

Dardo Rocha, el fundador de la ciudad.




Ahí estaba el piano antes, snif...




Después de esto, ya no quedaba nada para ver por ahí, así que encaré para la salida. A la pasada, justo antes de salir a la calle, escucho al señor que me había abierto la puerta diciendo "Si ya salís, cerrá la puerta!" Porque PUEBLO xD

Retomé la Av. 53 y caminé un poco más.

Vista desde la puerta de la Municipalidad.




No tengo idea qué es este edificio. Nunca le había prestado atención y está a tres cuadras de donde trabajo hace más de ocho años.

Al final, llegué al Pasaje Rodrigo, pero ahí se interrumpió la actividad turística porque me entregué a la actividad compreril :P

La tarde terminó con una pasadita por Charola, que tiene una pastelería in-fer-nal; me llevé unos scons y budín de limón, y me fui a tomar el té a mi casa.