15 de diciembre de 2015

Morrissey @Teatro Ópera

A.K.A. "Una de las mejores noches de mi vida".

El pasado miércoles 9 de diciembre fui a ver al señor Steven Patrick Morrissey (a quién, no es ninguna novedad, amo con locura cuasi adolescente) al Teatro Ópera, en Buenos Aires. Tenía toda la intención de escribir este post el mismo día al llegar del show, o al día siguiente, pero la catarata de emociones era tal que no me salía una redacción medianamente coherente.

Por empezar, lo vi entrando al teatro, y me pasó a, no sé, un metro como mucho! Taquicardia. Temblor de manos. Fue surreal.

Hola, hermoso señor.

Después de una espera que se hizo bastante larga, y en mi muy buena ubicación de la fila 8, a las 21.30 salió ÉL, y ya de entrada sacó las big guns: los dos primeros temas fueron Suedehead y Alma matters. Overkill. Su voz, perfecta.

Cómo no amarlo. Mírenlo.

Siguió con Speedway (tema que no puedo dejar de cantar mentalmente desde hace una semana), que incluyó rotación de puestos de toda la banda, con Moz en panderetas.


El setlist siguió con Ganglord, Kiss me a lot (bueno, vení) y World peace is none of your business.

Con una bandera francesa proyectada en la pantalla de fondo, cantó I'm throwing my arms around Paris y, les juro, fue más de lo que mi corazón podía soportar. Ya sabía que iba a escucharla porque la venía haciendo en todos los shows (y por los recientes atentados en Paris), pero ni aún así estaba preparada. Es uno de mis temas favoritos de Morrissey, que descubrí en un momento en el que la letra describía exactamente lo que me estaba pasando (y tres meses después, efectivamente, I threw my arms around Paris).


Siguió con How soon is now?, un delirio; First of the gang to die (las ganas locas de pararme en la butaca y saltar!), Istanbul y One of our own.

Más o menos por la mitad del show, no recuerdo exactamente en qué momento, cada uno de los músicos se presentó. Cuando le tocó el turno a Moz, lo hizo cantando "Morrissey, Morrissey, Morrissey" (y Leo García probablemente se meó encima de la emoción cuando se enteró).

Con Will & Kate de fondo, dijo unas palabras alusivas a la situación actual de UK, para rematar diciendo "The world is full of crashing bores", y cantándola, y yo muriendo porque es una de las canciones más hermosas de Moz.


Después fue el turno de Will never marry, Jack the Ripper y Oboe concerto (la que menos me gusta del último disco, debo reconocer).

Every day is like Sunday, un himno que no podía faltar, The bullfighter dies y una versión maravillosa de Yes, I am blind, y a esta altura creo que ya estaba en completo estado de shock.

Siguieron I will see you in far-off places, y Meat is murder (con proyecciones de fondo de mataderos de animales para consumo, que te hacen plantear seriamente no comer un churrasco más en toda tu vida...).

Previo cambio de camisa (por una que sería revoleada al público), el golpe de gracia de la noche: Let me kiss you, y ya no había Kleenex que aguante.

But my heart is open, my heart is open to you ♪

Luego del saludo de rigor, todos volvieron a salir y cerró con The Queen is dead.

Y así terminó el show, y pese a que hubiera querido escuchar muchos otros temas, me fui con la sensación de que vi, escuché y sentí todo lo que esperaba, y un poco más.

And now my heart is full.

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