3 de agosto de 2016

La mala educación

Holaquétal, no, no abandoné el blogging, sólo colgué. Mucho. Y hoy vuelvo, como no podía ser de otra manera, para quejarme de algo. Ahí va:

Hoy me tomé el micro al salir del trabajo; se fue llenando bastante, y en un momento, sube una chica con un bebé en brazos. Por supuesto, me paro y le dejo el asiento, cuestión que me costó unos segundos porque venía yo con unos tacos altísimos, para variar, y con bolsas en la mano. Antes de sentarse, la chica a la que yo le había cedido el asiento, se lo cede a su vez a otra chica con otro bebé más pequeño, y dos niños más que la estaban volviendo loca. Esta última dijo "Uff, no no, dejá, sentate vos... bueno, está bien, igual alguien te tiene que dar el asiento", con cara de ojete y mucho énfasis en el "tiene que", y se sentó. 

Alguna de las dos me dijo "Gracias"?

No.

Sí, es obvio que cuando una persona con un bebé (o mayor, o lastimada) se sube al micro, uno "le tiene" que dar el asiento. No hay ninguna ley que así lo diga, que yo sepa, pero es una cuestión de sentido común, educación y decencia. Pero también debería ser obvio que la persona a la que le ceden un asiento, debería agradecer. Estoy hablando de un simple "Gracias", nada más. Una cuestión, también, de sentido común, educación y decencia.

Tener un pibe (o dos, o tres, o un yeso, o ser viejo) no te exime del deber de ser una persona educada.

Me quedé con las ganas de decirle algo, pero no quería llegar con el aura (más) alterada a masajes. 

Qué lleno de gente de mierda que está el mundo.

1 comentario:

Speak now, or forever hold your peace...